- English
- King James KJV
- Complete Jewish CJB
- World English WEBM
- Berean Standard BSB
- American Standard ASV
- Geneva GNV
- Young's Literal YLT
- Douay-Rheims DRC
- International
- Shqip ALB
- العربية SVD
- বাংলা BN-IRV
- မြန်မာ Judson
- 简体文 CUV-S
- 繁體中文 CUV-T
- Čeština BKR
- Nederlands STVE
- Français LSG
- Deutsch SCH
- Ελληνικά Vamvas
- ગુજરાતી GU-IRV
- Hausa HCB
- עברית Hebrew
- हिन्दी HCV
- Magyar KAROLI
- Bahasa Indonesia INDO-TB
- Italiano Diodati
- 日本語 Kougo
- 한국어 Korean
- മലയാളം MAL
- मराठी MRCV
- Norsk DNB
- فارسی OPV
- Polski BG
- Português Almeida
- Română Cornilescu
- Русский Synodal
- Español RVG
- Kiswahili Neno
- Svenska SV1917
- Tagalog TAG-ADB
- தமிழ் TCV
- తెలుగు TSA
- ภาษาไทย THAI-KJV
- Українська Ohienko
- Tiếng Việt CADMAN
- Yorùbá YCB
Mateo5
Listen to this chapter
0:00
0:00
El escenario del sermón
1
Y viendo las multitudes, subió al monte; y sentándose, sus discípulos vinieron a Él.
2
Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
Las bienaventuranzas
3
Bienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos.
4
Bienaventurados los que lloran; porque ellos serán consolados.
5
Bienaventurados los mansos; porque ellos heredarán la tierra.
6
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán saciados.
7
Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia.
8
Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán a Dios.
9
Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia; porque de ellos es el reino de los cielos.
11
Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
12
Regocijaos y alegraos; porque vuestro galardón es grande en el cielo; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
La sal y la luz
13
Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y ser hollada por los hombres.
14
Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15
Ni se enciende un candil y se pone debajo del almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
16
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en el cielo.
Cristo cumple la ley
17
No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
18
Porque de cierto os digo [que] hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo sea cumplido.
19
De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que [los] hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
20
Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
El enojo y la reconciliación
21
Oísteis que fue dicho por los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare estará expuesto a juicio.
22
Mas yo os digo que cualquiera que sin razón se enojare contra su hermano, estará en peligro del juicio; y cualquiera que dijere a su hermano: Raca, estará en peligro del concilio; y cualquiera que le dijere: Fatuo, estará expuesto al infierno de fuego.
23
Por tanto, si trajeres tu ofrenda al altar, y allí te acordares que tu hermano tiene algo contra ti;
24
deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
25
Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, mientras estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en la cárcel.
26
De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
La norma superior: el adulterio y la lujuria
27
Oísteis que fue dicho por los antiguos: No cometerás adulterio.
28
Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
29
Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea lanzado al infierno.
30
Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que uno de tus miembros se pierda, y no que todo tu cuerpo sea lanzado al infierno.
La norma superior: el divorcio
31
También fue dicho: Cualquiera que repudiare a su esposa, déle carta de divorcio.
32
Pero yo os digo que cualquiera que repudiare a su esposa, salvo por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la divorciada, comete adulterio.
La norma superior: los juramentos
33
Además, oísteis que fue dicho por los antiguos: No perjurarás; mas cumplirás al Señor tus juramentos.
34
Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35
ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
36
Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
37
Mas sea vuestro hablar: Sí, sí: No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
La norma superior: no resistir al malo
38
Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
39
Pero yo os digo: No resistáis el mal; antes a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
40
y a cualquiera que te demande ante la ley y tome tu túnica, déjale tomar también la capa;
41
y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos.
42
Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le rehúses.
Amad a vuestros enemigos
43
Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
44
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
45
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en el cielo; porque Él hace que su sol salga sobre malos y buenos; y envía lluvia sobre justos e injustos.
46
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también así los publicanos?
47
Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los publicanos?
48
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto.
Use ← → arrow keys to navigate
Settings
Reading Style
Typeface
Font Size px
Options
Study Note