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circa AD 48–96

Letters to the Churches

Paul and other apostles write to strengthen, correct, and encourage the scattered churches across the Roman world.

2,767 versículos · 21 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. 2 Corintios 2:7c. 60 d. C.

    así que, al contrario, vosotros más bien debierais perdonarle y consolarle, para que el tal no sea consumido de demasiada tristeza.

  2. 2 Corintios 2:8c. 60 d. C.

    Por lo cual os ruego que confirméis [vuestro] amor para con él.

  3. 2 Corintios 2:9c. 60 d. C.

    Porque también por este fin os escribí, para saber la prueba de si vosotros sois obedientes en todo.

  4. 2 Corintios 2:10c. 60 d. C.

    Y al que vosotros perdonareis algo, yo también; porque si algo he perdonado, a quien lo he perdonado, por vosotros [lo he hecho] en la persona de Cristo;

  5. 2 Corintios 2:11c. 60 d. C.

    para que no nos gane Satanás; pues no ignoramos sus maquinaciones.

  6. 2 Corintios 2:12c. 60 d. C.

    Y cuando vine a Troas para [predicar] el evangelio de Cristo, y una puerta me fue abierta en el Señor,

  7. 2 Corintios 2:13c. 60 d. C.

    no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado a Tito mi hermano; mas despidiéndome de ellos, partí para Macedonia.

  8. 2 Corintios 2:14c. 60 d. C.

    Mas a Dios gracias, el cual hace que siempre triunfemos en Cristo, y manifiesta la fragancia de su conocimiento por nosotros en todo lugar.

  9. 2 Corintios 2:15c. 60 d. C.

    Porque para Dios somos de Cristo grata fragancia en los que son salvos, y en los que se pierden;

  10. 2 Corintios 2:16c. 60 d. C.

    a éstos ciertamente olor de muerte para muerte; y a aquéllos fragancia de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?

  11. 2 Corintios 2:17c. 60 d. C.

    Porque no somos como muchos que adulteran la palabra de Dios; antes con sinceridad, como de parte de Dios, delante de Dios hablamos en Cristo.

  12. 2 Corintios 3:1c. 60 d. C.

    ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros?

  13. 2 Corintios 3:2c. 60 d. C.

    Nuestra carta sois vosotros, escrita en nuestros corazones, sabida y leída de todos los hombres;

  14. 2 Corintios 3:3c. 60 d. C.

    [siendo] manifiesto que sois carta de Cristo ministrada por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

  15. 2 Corintios 3:4c. 60 d. C.

    Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios;

  16. 2 Corintios 3:5c. 60 d. C.

    no que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia viene de Dios;

  17. 2 Corintios 3:6c. 60 d. C.

    el cual también nos ha hecho ministros suficientes del nuevo testamento; no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

  18. 2 Corintios 3:7c. 60 d. C.

    Y si el ministerio de muerte escrito y grabado en piedras fue glorioso, tanto que los hijos de Israel no podían fijar los ojos en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su parecer, la cual había de fenecer,

  19. 2 Corintios 3:8c. 60 d. C.

    ¿cómo no será más glorioso el ministerio del espíritu?

  20. 2 Corintios 3:9c. 60 d. C.

    Porque si el ministerio de condenación fue glorioso, mucho más abundará en gloria el ministerio de la justificación.

  21. 2 Corintios 3:10c. 60 d. C.

    Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación a la gloria más excelente.

  22. 2 Corintios 3:11c. 60 d. C.

    Porque si lo que perece [fue] glorioso, mucho más glorioso [será] lo que permanece.

  23. 2 Corintios 3:12c. 60 d. C.

    Así que, teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza;

  24. 2 Corintios 3:13c. 60 d. C.

    y no como Moisés, [que] ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de aquello que había de ser abolido.

  25. 2 Corintios 3:14c. 60 d. C.

    Pero sus mentes fueron cegadas; porque hasta el día de hoy cuando leen el antiguo testamento, permanece sin ser quitado el mismo velo, el cual Cristo abolió.