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circa AD 48–96

Letters to the Churches

Paul and other apostles write to strengthen, correct, and encourage the scattered churches across the Roman world.

2,767 versículos · 21 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. Santiago 1:1c. 60 d. C.

    Jacobo, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están esparcidas, salud.

  2. Santiago 1:2c. 60 d. C.

    Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas pruebas;

  3. Santiago 1:3c. 60 d. C.

    sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

  4. Santiago 1:4c. 60 d. C.

    Mas tenga la paciencia su obra perfecta, para que seáis perfectos y cabales, y que nada os falte.

  5. Santiago 1:5c. 60 d. C.

    Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

  6. Santiago 1:6c. 60 d. C.

    Pero pida en fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es llevada por el viento y echada de una parte a otra.

  7. Santiago 1:7c. 60 d. C.

    No piense, pues, el tal hombre que recibirá cosa alguna del Señor.

  8. Santiago 1:8c. 60 d. C.

    El hombre de doble ánimo, es inconstante en todos sus caminos.

  9. Santiago 1:9c. 60 d. C.

    El hermano que es de humilde condición, regocíjese en su exaltación;

  10. Santiago 1:10c. 60 d. C.

    mas el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba.

  11. Santiago 1:11c. 60 d. C.

    Porque apenas se levanta el sol con ardor, y la hierba se seca, y la flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todos sus caminos.

  12. Santiago 1:12c. 60 d. C.

    Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando hubiere sido probado, recibirá la corona de vida, que el Señor ha prometido a los que le aman.

  13. Santiago 1:13c. 60 d. C.

    Cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie;

  14. Santiago 1:14c. 60 d. C.

    sino que cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido.

  15. Santiago 1:15c. 60 d. C.

    Y la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, engendra muerte.

  16. Santiago 1:16c. 60 d. C.

    Amados hermanos míos, no erréis.

  17. Santiago 1:17c. 60 d. C.

    Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

  18. Santiago 1:18c. 60 d. C.

    Él, de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

  19. Santiago 1:19c. 60 d. C.

    Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea presto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;

  20. Santiago 1:20c. 60 d. C.

    porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

  21. Santiago 1:21c. 60 d. C.

    Por lo cual, dejad toda inmundicia y superfluidad de malicia, y recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

  22. Santiago 1:22c. 60 d. C.

    Mas sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

  23. Santiago 1:23c. 60 d. C.

    Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.

  24. Santiago 1:24c. 60 d. C.

    Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego se olvida cómo era.

  25. Santiago 1:25c. 60 d. C.

    Mas el que mira atentamente en la perfecta ley de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.