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Versículos bíblicos sobre Young Men
Versículos clave
Besados serán los labios del que responde palabras rectas.
Prepara tus labores fuera, y disponlas en tu campo; y después edificarás tu casa.
No seas sin causa testigo contra tu prójimo; y [no] lisonjees con tus labios.
No digas: Como me hizo, así le haré; Pagaré al hombre según su obra.
Pasé junto al campo del perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento;
y vi que por toda ella habían crecido espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida.
Y miré, y lo puse en mi corazón; lo vi, y recibí instrucción.
Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para dormir;
Así vendrá como caminante tu necesidad, y tu pobreza como hombre armado.
Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, y tendré qué responder al que me agravie.
El que guarda la ley [es] hijo prudente; mas el que es compañero de glotones, avergüenza a su padre.
El hombre que ama la sabiduría alegra a su padre; mas el que mantiene rameras desperdiciará [sus] bienes.
Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.
¿Qué, hijo mío? ¿Y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis votos?
No des a las mujeres tu fuerza, ni tus caminos a lo que es para destruir a los reyes.
Por tanto, así dice Jehová, de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá: No lo llorarán, diciendo: ¡Ay hermano mío! o ¡Ay hermana! ni lo lamentarán, [diciendo]: ¡Ay señor! o ¡Ay su grandeza!
En sepultura de asno será enterrado, arrastrándole y echándole fuera de las puertas de Jerusalén.
Sube al Líbano, y clama, y en Basán da tu voz, y grita hacia todas partes; porque todos tus amantes son destruidos.
Te hablé en tu prosperidad; [pero] dijiste: No oiré. Éste ha sido tu proceder desde tu juventud, que nunca oíste mi voz.
Y he aquí, vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
Y Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino uno, Dios. Y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
Él le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No dirás falso testimonio.
Honra a tu padre y a [tu] madre; y: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
El joven le dijo: Todo esto he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?
Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve, vende lo que tienes, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo, y ven y sígueme.