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Versículos bíblicos sobre Young Men
Versículos clave
El hijo necio dolor [es] para su padre; y gotera continua las contiendas de la esposa.
El que roba a su padre y ahuyenta a [su] madre, es hijo que causa vergüenza y acarrea deshonra.
Cesa, hijo mío, de oír la enseñanza [que te hace] divagar de las palabras de sabiduría.
La gloria de los jóvenes [es] su fuerza, y la hermosura de los viejos su vejez.
Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también a mí se me alegrará el corazón;
Mis entrañas también se alegrarán cuando tus labios hablaren cosas rectas.
No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes [persevera] en el temor de Jehová todo el tiempo:
Porque ciertamente hay porvenir, y tu esperanza no será cortada.
Oye tú, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino.
No estés con los bebedores de vino, ni con los comilones de carne:
Porque el bebedor y el comilón empobrecerán; y el sueño hará que [el hombre] vista de harapos.
Oye a tu padre, a aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
Compra la verdad y no la vendas; la sabiduría, la instrucción y la inteligencia.
Mucho se alegrará el padre del justo; y el que engendra sabio se gozará con él.
Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te engendró.
Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.
Porque sima profunda [es] la ramera, y pozo angosto la extraña.
También ella, como ladrón, acecha, y multiplica entre los hombres los prevaricadores.
¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos?
Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mixtura.
No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa; Se entra suavemente,
mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor.
Tus ojos mirarán a la mujer extraña, y tu corazón hablará perversidades.
Y serás como el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero.
[Y dirás]: Me hirieron, mas no me dolió; me azotaron, mas no lo sentí; cuando despertare, aún lo volveré a buscar.