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circa AD 48–96

Letters to the Churches

Paul and other apostles write to strengthen, correct, and encourage the scattered churches across the Roman world.

2,767 versículos · 21 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. Hebreos 5:1c. 64 d. C.

    Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres, es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente también ofrendas y sacrificios por los pecados;

  2. Hebreos 5:2c. 64 d. C.

    que pueda compadecerse de los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de flaqueza;

  3. Hebreos 5:3c. 64 d. C.

    y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por el pueblo, como también por sí mismo.

  4. Hebreos 5:4c. 64 d. C.

    Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado de Dios, como [lo fue] Aarón.

  5. Hebreos 5:5c. 64 d. C.

    Así también Cristo no se glorificó a sí mismo haciéndose Sumo Sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy;

  6. Hebreos 5:6c. 64 d. C.

    como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

  7. Hebreos 5:7c. 64 d. C.

    El cual en los días de su carne, habiendo ofrecido ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído por su temor reverente.

  8. Hebreos 5:8c. 64 d. C.

    Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;

  9. Hebreos 5:9c. 64 d. C.

    y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser autor de eterna salvación a todos los que le obedecen;

  10. Hebreos 5:10c. 64 d. C.

    y fue llamado de Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.

  11. Hebreos 5:11c. 64 d. C.

    Del cual tenemos mucho que decir, y difícil de describir, por cuanto sois tardos para oír.

  12. Hebreos 5:12c. 64 d. C.

    Porque debiendo ser ya maestros, por causa del tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.

  13. Hebreos 5:13c. 64 d. C.

    Y todo el que participa de la leche es inhábil en la palabra de la justicia, porque es niño;

  14. Hebreos 5:14c. 64 d. C.

    mas el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y el mal.

  15. Hebreos 6:1c. 64 d. C.

    Por tanto, dejando los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios,

  16. Hebreos 6:2c. 64 d. C.

    de la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno.

  17. Hebreos 6:3c. 64 d. C.

    Y esto haremos a la verdad, si Dios lo permite.

  18. Hebreos 6:4c. 64 d. C.

    Porque [es] imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

  19. Hebreos 6:5c. 64 d. C.

    y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y los poderes del mundo venidero,

  20. Hebreos 6:6c. 64 d. C.

    y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

  21. Hebreos 6:7c. 64 d. C.

    Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios;

  22. Hebreos 6:8c. 64 d. C.

    pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, y cercana a ser maldecida; y su fin es el ser quemada.

  23. Hebreos 6:9c. 64 d. C.

    Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores y que acompañan la salvación, aunque hablamos así.

  24. Hebreos 6:10c. 64 d. C.

    Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado a su nombre, habiendo ministrado a los santos y ministrándoles aún.

  25. Hebreos 6:11c. 64 d. C.

    Y deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma diligencia hasta el fin, para la plena certeza de la esperanza: