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Versículos bíblicos sobre Ancient Samaria

87 versículos · 29 aspectos

Versículos clave

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  1. Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes gran fuerza; no tendrás sólo una suerte;

  2. sino que aquel monte será tuyo; porque [aunque es] bosque, tú lo desmontarás y serán tuyos sus términos; porque tú echarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.

  3. Porque sin duda vendrá lo que él dijo a voces por palabra de Jehová contra el altar que [está] en Betel, y contra todas las casas de los lugares altos que están en las ciudades de Samaria.

  4. En el año treinta y uno de Asa, rey de Judá, Omri comenzó a reinar sobre Israel, y reinó doce años; seis años reinó en Tirsa.

  5. Y compró a Semer el monte Samaria por dos talentos de plata, y edificó sobre el monte. Y llamó el nombre de la ciudad que edificó, Samaria, del nombre de Semer, que fue dueño de aquel monte.

  6. Y Omri durmió con sus padres, y fue sepultado en Samaria; y Acab su hijo, reinó en su lugar.

  7. Y comenzó a reinar Acab, hijo de Omri, sobre Israel el año treinta y ocho de Asa, rey de Judá. Y reinó Acab, hijo de Omri, sobre Israel en Samaria veintidós años.

  8. Entonces Benadad, rey de Siria reunió a todo su ejército, y con él a treinta y dos reyes, con caballos y carros; y subió y sitió a Samaria, y la combatió.

  9. Y envió mensajeros a la ciudad a Acab, rey de Israel, diciendo: Así dice Benadad:

  10. Tu plata y tu oro [son] míos, y tus esposas y tus hijos hermosos [son] míos.

  11. Y el rey de Israel respondió, y dijo: Como tú dices, rey señor mío, yo soy tuyo, y todo lo que tengo.

  12. Y volviendo los mensajeros otra vez, dijeron: Así dijo Benadad: Yo te envié a decir: Tu plata y tu oro, y tus esposas y tus hijos me darás.

  13. Además mañana a estas horas enviaré yo a ti mis siervos, los cuales inspeccionarán tu casa, y las casas de tus siervos; y sucederá que todo lo precioso que tienes ellos lo tomarán con sus manos y se lo llevarán.

  14. Entonces el rey de Israel llamó a todos los ancianos de la tierra, y les dijo: Entended, y ved ahora cómo éste no busca sino mal; pues ha enviado a mí por mis esposas y mis hijos, y por mi plata y por mi oro; y yo no se lo he negado.

  15. Y todos los ancianos y todo el pueblo le respondieron: No le obedezcas, ni hagas lo que te pide.

  16. Entonces él respondió a los embajadores de Benadad: Decid al rey mi señor: Haré todo lo que mandaste a tu siervo al principio; pero esto no lo puedo hacer. Y los embajadores fueron, y le dieron la respuesta.

  17. Y Benadad envió a decirle: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, que el polvo de Samaria no bastará a los puños de todo el pueblo que me sigue.

  18. Y el rey de Israel respondió, y dijo: Decidle, que no se alabe el que se ciñe [las armas], como el que las desciñe.

  19. Y cuando [Benadad] oyó esta palabra, estaba bebiendo con los reyes en las tiendas, y dijo a sus siervos: Tomad posiciones. Y ellos tomaron posiciones contra la ciudad.

  20. Y he aquí un profeta se acercó a Acab, rey de Israel, y le dijo: Así dice Jehová: ¿Has visto toda esta gran multitud? He aquí yo la entregaré hoy en tu mano, para que sepas que yo soy Jehová.

  21. Y respondió Acab: ¿Por mano de quién? Y él dijo: Así dice Jehová: Por mano de los jóvenes de los príncipes de las provincias. Y dijo Acab: ¿Quién comenzará la batalla? Y él respondió: Tú.

  22. Entonces él pasó revista a los jóvenes de los príncipes de las provincias, los cuales fueron doscientos treinta y dos. Luego pasó revista a todo el pueblo, a todos los hijos de Israel, [que fueron] siete mil.

  23. Y salieron al mediodía. Pero Benadad estaba bebiendo, emborrachándose en las tiendas, él y los reyes, los treinta y dos reyes que habían venido en su ayuda.

  24. Y los jóvenes de los príncipes de las provincias salieron primero. Y Benadad había enviado [mensajeros] quienes le dieron aviso, diciendo: Han salido hombres de Samaria.

  25. Él entonces dijo: Si han salido por paz, tomadlos vivos; y si han salido para pelear, tomadlos vivos.