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Versículos bíblicos sobre Ancient Samaria
Versículos clave
Salieron, pues, de la ciudad los jóvenes de los príncipes de las provincias, y en pos de ellos el ejército.
Y mató cada uno al que venía contra él: y huyeron los sirios, siguiéndolos los de Israel. Y Benadad, rey de Siria, se escapó en un caballo con alguna gente de a caballo.
Y salió el rey de Israel, e hirió la gente de a caballo, y los carros; y deshizo a los sirios con grande estrago.
Pasadas estas cosas, aconteció que Nabot de Jezreel tenía en Jezreel una viña junto al palacio de Acab, rey de Samaria.
Murió, pues, el rey, y fue traído a Samaria; y sepultaron al rey en Samaria.
Y lavaron el carro en el estanque de Samaria; lavaron también sus armas; y los perros lamieron su sangre, conforme a la palabra de Jehová que había hablado.
Y Ocozías cayó por las celosías de una sala de la casa que [tenía] en Samaria; y estando enfermo envió mensajeros, y les dijo: Id, y consultad a Baal-zebub dios de Ecrón, si he de sanar de esta mi enfermedad.
Entonces el ángel de Jehová habló a Elías tisbita, diciendo: Levántate, y sube a encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria, y diles: ¿Acaso no [hay] Dios en Israel, [para que] vayáis a consultar a Baal-zebub, dios de Ecrón?
De allí fue al monte Carmelo, y de allí volvió a Samaria.
Y Joram hijo de Acab comenzó a reinar en Samaria sobre Israel el año dieciocho de Josafat rey de Judá; y reinó doce años.
Y salió entonces de Samaria el rey Joram, y pasó revista a todo Israel.
dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que [está] en Samaria, él lo sanaría de su lepra.
Después de esto aconteció que Benadad, rey de Siria, juntó todo su ejército, y subió y sitió a Samaria.
Y hubo gran hambre en Samaria; y la sitiaron, hasta que la cabeza de un asno era [vendida] por ochenta [piezas] de plata, y la cuarta de un cabo de estiércol de palomas por cinco [piezas] de plata.
Y pasando el rey de Israel por el muro, una mujer le dio voces, y dijo: Salva, rey señor mío.
Y él dijo: Si no te salva Jehová, ¿de dónde te he de salvar yo? ¿Del alfolí, o del lagar?
Y le dijo el rey: ¿Qué tienes? Y ella respondió: Esta mujer me dijo: Da acá tu hijo, y comámoslo hoy, y mañana comeremos el mío.
Así que cocimos a mi hijo, y lo comimos; y al día siguiente yo le dije a ella: Da acá tu hijo, y comámoslo; pero ella ha escondido a su hijo.
Y Eliseo estaba sentado en su casa, y los ancianos estaban sentados con él. Y [el rey] le envió un hombre; pero antes que el mensajero llegase a él, dijo él a los ancianos: ¿No habéis visto como este hijo de homicida envía a quitarme la cabeza? Mirad pues, y cuando viniere el mensajero, cerrad la puerta, e impedidle la entrada: ¿No [se oye] tras él el ruido de los pies de su amo?
Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dice Jehová: Mañana a estas horas [valdrá] una medida de flor de harina un siclo, y dos medidas de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.
Y un príncipe sobre cuya mano el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Mira, [si] Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú [lo] verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
Porque el Señor había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos y estrépito de grande ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí el rey de Israel ha pagado contra nosotros a los reyes de los heteos, y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.
Y así se levantaron y huyeron al anochecer, dejando sus tiendas, sus caballos, sus asnos y el campamento [como] estaba; y huyeron para salvar sus vidas.
Entonces el pueblo salió, y saquearon el campamento de los sirios. Y fue [vendida] una medida de flor de harina por un siclo, y dos medidas de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová.
Y el rey puso a cargo de la puerta al príncipe sobre cuya mano él se apoyaba; y el pueblo lo atropelló a la puerta y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, el cual habló cuando el rey descendió a él.