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circa 605–538 BC
The Babylonian Exile
Jerusalem falls and the temple burns; Ezekiel and Daniel minister among the exiles as Lamentations mourns the city's ruin.
Versículos de este periodo
- Lamentaciones 3:57c. 588 a. C.
Te acercaste el día que te invoqué: dijiste: No temas.
- Lamentaciones 3:58c. 588 a. C.
Abogaste, Señor, la causa de mi alma; redimiste mi vida.
- Lamentaciones 3:59c. 588 a. C.
Tú has visto, oh Jehová, mi agravio; defiende mi causa.
- Lamentaciones 3:60c. 588 a. C.
Tú has visto toda su venganza; todos sus pensamientos contra mí.
- Lamentaciones 3:61c. 588 a. C.
Tú has oído el oprobio de ellos, oh Jehová, todas sus maquinaciones contra mí;
- Lamentaciones 3:62c. 588 a. C.
Los dichos de los que contra mí se levantaron, y su designio contra mí todo el día.
- Lamentaciones 3:63c. 588 a. C.
Mira su sentarse, y su levantarse; yo [soy] su canción.
- Lamentaciones 3:64c. 588 a. C.
Dales el pago, oh Jehová, según la obra de sus manos.
- Lamentaciones 3:65c. 588 a. C.
Dales dureza de corazón, tu maldición [caiga] sobre ellos.
- Lamentaciones 3:66c. 588 a. C.
Persíguelos en tu furor, y quebrántalos de debajo de los cielos, oh Jehová.
- Lamentaciones 4:1c. 588 a. C.
¡Cómo se ha oscurecido el oro! ¡Cómo el buen oro se ha demudado! Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles.
- Lamentaciones 4:2c. 588 a. C.
Los hijos de Sión, preciados y estimados más que el oro puro, ¡cómo son tenidos por vasos de barro, obra de manos de alfarero!
- Lamentaciones 4:3c. 588 a. C.
Aun los monstruos marinos sacan la teta, y amamantan a sus chiquitos: La hija de mi pueblo se ha vuelto cruel, como los avestruces en el desierto.
- Lamentaciones 4:4c. 588 a. C.
La lengua del niño de pecho, se pegó a su paladar, a causa de la sed: Los pequeños pidieron pan, [y] no hubo quien para ellos lo partiese.
- Lamentaciones 4:5c. 588 a. C.
Los que comían delicadamente, asolados fueron en las calles; los que se criaron entre púrpura, abrazaron los muladares.
- Lamentaciones 4:6c. 588 a. C.
Y se aumentó la iniquidad de la hija de mi pueblo más que el pecado de Sodoma, que fue derribada en un momento, sin que manos asentaran sobre ella.
- Lamentaciones 4:7c. 588 a. C.
Sus nazareos fueron más puros que la nieve, más blancos que la leche. Sus cuerpos más rubicundos que los rubíes, más bellos que el zafiro.
- Lamentaciones 4:8c. 588 a. C.
Oscuro más que la negrura es su aspecto; no los conocen por las calles: Su piel está pegada a sus huesos, seca como un palo.
- Lamentaciones 4:9c. 588 a. C.
Más dichosos fueron los muertos a espada que los muertos por el hambre; porque éstos murieron poco a poco por falta de los frutos de la tierra.
- Lamentaciones 4:10c. 588 a. C.
Las manos de las mujeres piadosas cocieron a sus propios hijos; les sirvieron de comida en el quebrantamiento de la hija de mi pueblo.
- Lamentaciones 4:11c. 588 a. C.
Jehová cumplió su enojo, derramó el ardor de su ira; y encendió fuego en Sión, que consumió sus cimientos.
- Lamentaciones 4:12c. 588 a. C.
Nunca los reyes de la tierra, ni todos los que habitan en el mundo, creyeron que el enemigo y el adversario entrarían por las puertas de Jerusalén.
- Lamentaciones 4:13c. 588 a. C.
Es por los pecados de sus profetas, por las maldades de sus sacerdotes, que derramaron en medio de ella la sangre de los justos.
- Lamentaciones 4:14c. 588 a. C.
Titubearon [como] ciegos en las calles, fueron contaminados con sangre, de modo que no pudiesen tocar a sus vestiduras.
- Lamentaciones 4:15c. 588 a. C.
¡Apartaos! ¡Inmundos! les gritaban, ¡Apartaos, apartaos, no toquéis! Cuando huyeron y fueron dispersados, dijeron entre las naciones: Nunca más morarán aquí.