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circa AD 30–62
The Early Church
Pentecost ignites a movement; Peter, Paul, and countless others carry the gospel from Jerusalem to the ends of the earth.
Versículos de este periodo
- Hechos 7:58c. 33 d. C.
Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus vestiduras a los pies de un joven que se llamaba Saulo.
- Hechos 7:59c. 33 d. C.
Y apedrearon a Esteban, mientras él invocaba [a Dios] y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.
- Hechos 7:60c. 33 d. C.
Y arrodillándose, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.
- Hechos 8:1c. 34 d. C.
Y Saulo consentía en su muerte. Y en aquel tiempo fue hecha una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.
- Hechos 8:2c. 34 d. C.
Y unos varones piadosos llevaron a [enterrar] a Esteban, e hicieron gran lamentación por él.
- Hechos 8:3c. 34 d. C.
Y Saulo asolaba la iglesia entrando de casa en casa, y arrastrando hombres y mujeres [los] entregaba en la cárcel.
- Hechos 8:4c. 34 d. C.
Pero los que fueron esparcidos, iban por todas partes predicando la palabra.
- Hechos 8:5c. 34 d. C.
Entonces Felipe descendió a la ciudad de Samaria, y les predicaba a Cristo.
- Hechos 8:6c. 34 d. C.
Y el pueblo, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo los milagros que hacía.
- Hechos 8:7c. 34 d. C.
Porque espíritus inmundos, dando grandes voces, salían de muchos poseídos; y muchos paralíticos y cojos eran sanados.
- Hechos 8:8c. 34 d. C.
Y había gran gozo en aquella ciudad.
- Hechos 8:9c. 34 d. C.
Pero había un hombre llamado Simón, el cual había ejercido la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, diciéndose ser algún grande.
- Hechos 8:10c. 34 d. C.
A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Éste es el gran poder de Dios.
- Hechos 8:11c. 34 d. C.
Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había hechizado mucho tiempo.
- Hechos 8:12c. 34 d. C.
Pero cuando creyeron a Felipe, que les predicaba acerca del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, fueron bautizados, así hombres como mujeres.
- Hechos 8:13c. 34 d. C.
Entonces Simón mismo también creyó, y cuando fue bautizado, permaneció con Felipe, y viendo las maravillas y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.
- Hechos 8:14c. 34 d. C.
Y los apóstoles que estaban en Jerusalén, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan;
- Hechos 8:15c. 34 d. C.
quienes, habiendo descendido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;
- Hechos 8:16c. 34 d. C.
porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús.
- Hechos 8:17c. 34 d. C.
Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.
- Hechos 8:18c. 34 d. C.
Y cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,
- Hechos 8:19c. 34 d. C.
diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos, reciba el Espíritu Santo.
- Hechos 8:20c. 34 d. C.
Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se adquiere con dinero.
- Hechos 8:21c. 34 d. C.
No tienes tú ni parte ni suerte en este asunto; porque tu corazón no es recto delante de Dios.
- Hechos 8:22c. 34 d. C.
Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón.