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circa AD 48–96

Letters to the Churches

Paul and other apostles write to strengthen, correct, and encourage the scattered churches across the Roman world.

2,767 versículos · 21 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. Romanos 8:15c. 60 d. C.

    Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: Abba Padre.

  2. Romanos 8:16c. 60 d. C.

    El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.

  3. Romanos 8:17c. 60 d. C.

    Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos con Cristo; si es que padecemos juntamente [con Él], para que juntamente [con Él] seamos también glorificados.

  4. Romanos 8:18c. 60 d. C.

    Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no [son] dignas de comparar con la gloria que en nosotros ha de ser manifestada.

  5. Romanos 8:19c. 60 d. C.

    Porque el anhelo ardiente de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios.

  6. Romanos 8:20c. 60 d. C.

    Porque las criaturas fueron sujetadas a vanidad, no voluntariamente, sino por causa de Aquél que las sujetó en esperanza,

  7. Romanos 8:21c. 60 d. C.

    porque las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de corrupción, en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

  8. Romanos 8:22c. 60 d. C.

    Porque sabemos que toda la creación gime a una, y está en dolores de parto hasta ahora;

  9. Romanos 8:23c. 60 d. C.

    y no sólo [ella], sino que también nosotros que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, [esto es], la redención de nuestro cuerpo.

  10. Romanos 8:24c. 60 d. C.

    Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve no es esperanza, pues lo que uno ve ¿por qué esperarlo aún?

  11. Romanos 8:25c. 60 d. C.

    Mas si lo que no vemos esperamos, con paciencia lo esperamos.

  12. Romanos 8:26c. 60 d. C.

    Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

  13. Romanos 8:27c. 60 d. C.

    Y el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

  14. Romanos 8:28c. 60 d. C.

    Y sabemos que todas las cosas ayudan a bien, a los que aman a Dios, a los que conforme a [su] propósito son llamados.

  15. Romanos 8:29c. 60 d. C.

    Porque a los que antes conoció, también los predestinó [para que fuesen] hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos.

  16. Romanos 8:30c. 60 d. C.

    Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

  17. Romanos 8:31c. 60 d. C.

    ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?

  18. Romanos 8:32c. 60 d. C.

    El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas?

  19. Romanos 8:33c. 60 d. C.

    ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios [es el] que justifica.

  20. Romanos 8:34c. 60 d. C.

    ¿Quién [es] el que condenará? Cristo es el que murió, y más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

  21. Romanos 8:35c. 60 d. C.

    ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

  22. Romanos 8:36c. 60 d. C.

    Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.

  23. Romanos 8:37c. 60 d. C.

    Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquél que nos amó.

  24. Romanos 8:38c. 60 d. C.

    Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

  25. Romanos 8:39c. 60 d. C.

    ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra criatura nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.