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Versículos bíblicos sobre God
Versículos clave
Mis días son más ligeros que un correo; Huyen, no ven el bien.
Pasan cual naves veloces: Como el águila [que] se lanza sobre su presa.
Si digo: Olvidaré mi queja, dejaré mi triste semblante y me esforzaré;
[entonces] me turban todos mis dolores; sé que no me tendrás por inocente.
[Si] soy impío, ¿Para qué, pues, trabajaré en vano?
Aunque me lave con aguas de nieve, y limpie mis manos con la limpieza misma,
aún me hundirás en el hoyo, y mis propias vestiduras me abominarán.
Porque [Él] no [es] hombre igual que yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente a juicio.
Ni hay entre nosotros árbitro, que ponga su mano sobre ambos.
Quite de sobre mí su vara, y su terror no me espante.
[Entonces] yo hablaría, y no le temería; mas no es así conmigo.
Diré a Dios: No me condenes; hazme entender por qué contiendes conmigo.
¿Te parece bien que oprimas, que deseches la obra de tus manos, y que resplandezcas sobre el consejo de los impíos?
¿Acaso tienes tú ojos de carne? ¿Ves tú como ve el hombre?
¿[Son] tus días como los días del hombre, o tus años como los tiempos humanos,
para que inquieras mi iniquidad, y busques mi pecado?
Tú sabes que no soy impío, y que no [hay] quien libre de tu mano.
Tus manos me hicieron y me formaron, ¿y luego te vuelves y me deshaces?
Acuérdate ahora que como a barro me diste forma: ¿Y en polvo me has de tornar?
¿No me vaciaste como leche, y como queso me cuajaste?
Me vestiste de piel y carne, y me rodeaste de huesos y nervios.
Vida y misericordia me concediste, y tu cuidado guardó mi espíritu.
Estas cosas has guardado en tu corazón; yo sé que [están] cerca de ti.
Si peco, tú me observas, y no me tienes por limpio de mi iniquidad.
Si fuere malo, ¡ay de mí! Y [si] fuere justo, no levantaré mi cabeza. Estoy hastiado de afrenta, por tanto, mira tú mi aflicción.