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Versículos bíblicos sobre God
Versículos clave
Se puso luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos.
Porque Salomón había hecho una plataforma de bronce, de cinco codos de largo, y de cinco codos de ancho, y de altura de tres codos, y la había puesto en medio del atrio. Y se puso sobre ella, e hincando sus rodillas delante de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo, dijo:
Jehová, Dios de Israel, no [hay] Dios semejante a ti ni en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia a tus siervos que caminan delante de ti con todo su corazón;
Que has guardado para tu siervo David mi padre lo que le prometiste; tú lo prometiste con tu boca, y con tu mano [lo] has cumplido, como [sucede] este día.
En aquel tiempo el vidente Hanani vino a Asa, rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos.
Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? con todo, porque te apoyaste en Jehová, Él los entregó en tus manos.
Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrarse poderoso a [los] que tienen corazón perfecto para con Él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá guerras contra ti.
Y enojado Asa contra el vidente, lo echó en la casa de la cárcel, porque se encolerizó en extremo a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a [algunos] del pueblo.
Tú, eres oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham;
Y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su simiente: y cumpliste tu palabra, porque eres justo.
Pero una vez que tenían reposo, volvían a hacer lo malo delante de ti; por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos, que se enseñorearon de ellos; mas cuando se volvían y clamaban otra vez a ti, tú desde el cielo los oías, y muchas veces los libraste según tus misericordias.
Y los amonestaste para que volviesen a tu ley; mas ellos fueron soberbios, y no oyeron tus mandamientos, sino que pecaron contra tus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos vivirá. Pero ellos dieron la espalda, y endurecieron su cerviz, y no escucharon.
Los soportaste muchos años, y les amonestaste con tu Espíritu por medio de tus profetas, mas no escucharon; por lo cual los entregaste en mano de los pueblos de la tierra.
Mas por tus muchas misericordias no los consumiste, ni los desamparaste; porque eres Dios clemente y misericordioso.
Ciertamente yo buscaría a Dios, y encomendaría a Él mi causa:
El cual hace cosas grandes e inescrutables, y maravillas sin número.
Que da la lluvia sobre la faz de la tierra, y envía las aguas sobre los campos:
Que pone a los humildes en altura, y a los enlutados levanta a seguridad;
que frustra los pensamientos de los astutos, para que sus manos no hagan nada;
que prende a los sabios en la astucia de ellos, y entontece el consejo de los perversos;
De día tropiezan con las tinieblas, y a mediodía andan a tientas como de noche.
Mas Él libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos y de la mano violenta;
por tanto, el menesteroso tiene esperanza, y la iniquidad cierra su boca.
He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Porque Él es quien hace la llaga, y Él la vendará: Él hiere, y sus manos curan.