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Versículos bíblicos sobre Warfare of Saints

107 versículos · 73 aspectos

Versículos clave

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  1. Porque cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestra carne; antes en todo fuimos atribulados; de fuera, contiendas; de dentro, temores.

  2. Mas Dios, que consuela a los abatidos, nos consoló con la venida de Tito;

  3. Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;

  4. porque las armas de nuestra milicia no [son] carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;

  5. derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y trayendo cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo;

  6. Y para que no me enaltezca desmedidamente por la grandeza de las revelaciones, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera.

  7. y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que habite en mí el poder de Cristo.

  8. Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no podáis hacer lo que quisiereis.

  9. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias.

  10. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo;

  11. porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra malicias espirituales en las alturas.

  12. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

  13. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la coraza de justicia;

  14. y calzados vuestros pies con el apresto del evangelio de paz.

  15. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno;

  16. y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;

  17. orando en todo tiempo, con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

  18. teniendo el mismo conflicto que visteis en mí, y ahora oís [está] en mí.

  19. Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios.

  20. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, vestidos de la coraza de fe y amor, y de la esperanza de salvación, como un yelmo.

  21. Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las pasadas profecías acerca de ti, milites por ellas la buena milicia;

  22. reteniendo la fe y buena conciencia, la cual desechando algunos, naufragaron en cuanto a la fe.

  23. Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos.

  24. Tú, pues, sufre aflicciones como fiel soldado de Jesucristo.

  25. Ninguno que milita se enreda en los negocios de [esta] vida; a fin de agradar a aquel que lo escogió por soldado.