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Versículos bíblicos sobre Judgments
Versículos clave
Y fue tras el varón de Dios, y lo halló sentado debajo de un alcornoque; y le dijo: ¿[Eres] tú el varón de Dios que vino de Judá? Y él dijo: Yo [soy].
Le dijo entonces: Ven conmigo a casa, y come pan.
Mas él respondió: No podré volver contigo, ni iré contigo; ni tampoco comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar.
Porque por palabra de Dios me ha sido dicho: No comas pan ni bebas agua allí, ni vuelvas por el camino que viniste.
Y el otro le dijo: Yo también soy profeta como tú, y un ángel me ha hablado por palabra de Jehová, diciendo: Vuélvelo contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua. [Pero] le mintió.
Entonces volvió con él, y comió pan en su casa, y bebió agua.
Y aconteció que, estando ellos a la mesa, vino palabra de Jehová al profeta que le había hecho volver.
Y clamó al varón de Dios que había venido de Judá, diciendo: Así dijo Jehová: Por cuanto has sido rebelde al dicho de Jehová, y no guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te había prescrito,
sino que volviste, y comiste pan y bebiste agua en el lugar donde [Jehová] te había dicho que no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres.
Y sucedió que cuando hubo comido pan y bebido, el profeta que lo había hecho volver le enalbardó un asno.
Y yéndose, lo topó un león en el camino, y lo mató; y su cuerpo estaba echado en el camino, y el asno estaba junto a él, y el león también estaba junto al cuerpo.
Y sucedió que cuando Zimri vio que la ciudad era tomada, se metió en el palacio de la casa real, y prendió fuego a la casa sobre sí; y así murió.
Por causa de sus pecados que él había cometido, haciendo lo malo ante los ojos de Jehová, y andando en los caminos de Jeroboam, y en su pecado que cometió, haciendo pecar a Israel.
Y Eliseo se volvió a Gilgal. [Había] entonces una gran hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas [estaban] con él, por lo que dijo a su criado: Pon la olla grande y haz potaje para los hijos de los profetas.
Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y tomó de ella su manto lleno de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía [lo que era].
Y lo sirvieron para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, dieron voces, diciendo: ¡Varón de Dios, [hay] muerte en la olla! Y no lo pudieron comer.
Él entonces dijo: Traed harina. Y [la] esparció en la olla, y dijo: Da de comer a la gente. Y no hubo más mal en la olla.
Y aconteció que la misma noche salió el ángel de Jehová, y mató en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí, todos [eran] cuerpos muertos.
Entonces Senaquerib, rey de Asiria partió, y fue y regresó a Nínive, donde se quedó.
Y aconteció que mientras él adoraba en el templo de Nisroc su dios, Adramelec y Sarezer, sus hijos, lo mataron a espada; y huyeron a la tierra de Ararat. Y Esar-hadón su hijo reinó en su lugar.
Porque llamé, y no quisisteis [oír]: Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese;
antes desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis:
También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
cuando viniere como una destrucción lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino; cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán;