Ir al contenido

Versículos bíblicos sobre The Reward of Saints

85 versículos · 51 aspectos

Versículos clave

Filtrar por libro
  1. Y ésta es la voluntad del que me envió: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

  2. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirviere, [mi] Padre le honrará.

  3. En la casa de mi Padre muchas mansiones hay; si [así] no [fuera], yo os lo hubiera dicho. Voy, [pues], a preparar lugar para vosotros.

  4. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo; para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

  5. Como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.

  6. Y ésta es la vida eterna: Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.

  7. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo; para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

  8. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, la cual es poderosa para sobreedificaros, y daros herencia con todos los santificados.

  9. para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

  10. A los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, vida eterna.

  11. Ahora bien, al que obra no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda.

  12. Pero al que no obra, pero cree en Aquél que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.

  13. Por tanto, [es] por la fe, para que [sea] por gracia; a fin de que la promesa sea firme a toda simiente; no sólo al que es de la ley, sino también al que es de la fe de Abraham, quien es el padre de todos nosotros

  14. por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

  15. Porque la paga del pecado [es] muerte; mas el don de Dios [es] vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

  16. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos con Cristo; si es que padecemos juntamente [con Él], para que juntamente [con Él] seamos también glorificados.

  17. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no [son] dignas de comparar con la gloria que en nosotros ha de ser manifestada.

  18. Y si por gracia, ya no [es] por obras, de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

  19. Antes, como está escrito: Ojo no ha visto, ni oído ha escuchado, ni han subido en corazón de hombre, las cosas que Dios ha preparado para los que le aman.

  20. ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar las cosas más pequeñas?

  21. Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene; y ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible; pero nosotros, una incorruptible.

  22. Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

  23. Porque nuestra leve aflicción, la cual es momentánea, produce en nosotros un inmensurable y eterno peso de gloria;

  24. no mirando nosotros a las cosas que se ven, sino a las que no se ven; porque las cosas que se ven [son] temporales, mas las que no se ven [son] eternas.

  25. Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, [este] tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en el cielo.