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Versículos bíblicos sobre Psalms

896 versículos · 16 aspectos

Versículos clave

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  1. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.

  2. «Cántico gradual» Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos.

  3. Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado [serás], y te irá bien.

  4. Tu esposa [será] como parra que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivos alrededor de tu mesa.

  5. He aquí que así será bendito el hombre que teme a Jehová.

  6. Jehová te bendiga desde Sión, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida;

  7. y veas los hijos de tus hijos, y la paz sobre Israel.

  8. «Cántico gradual» Mucho me han angustiado desde mi juventud, puede decir ahora Israel;

  9. mucho me han angustiado desde mi juventud; mas no prevalecieron contra mí.

  10. Sobre mis espaldas araron los aradores; hicieron largos surcos.

  11. Jehová es justo; cortó las coyundas de los impíos.

  12. Serán avergonzados y vueltos atrás todos los que aborrecen a Sión.

  13. Serán como la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca;

  14. de la cual no llenó el segador su mano, ni sus brazos el que hace gavillas.

  15. Ni dijeron los que pasaban: Bendición de Jehová [sea] sobre vosotros; os bendecimos en el nombre de Jehová.

  16. «Cántico gradual» De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.

  17. Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica.

  18. Jehová, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, quedaría en pie?

  19. Pero en ti hay perdón, para que seas temido.

  20. Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado.

  21. Mi alma [espera] a Jehová más que los centinelas a la mañana; [más que] los vigilantes a la mañana.

  22. Espere Israel a Jehová; porque en Jehová [hay] misericordia, y abundante redención con Él.

  23. Y Él redimirá a Israel de todos sus pecados.

  24. «Cántico gradual: de David» Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas demasiado sublimes para mí.

  25. En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado de su madre; como un niño destetado [está] mi alma.