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Asaph

34 versículos · 5 familiares

Versículos que mencionan a Asaph

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  1. Y su hermano Asaf, el cual estaba a su mano derecha: Asaf, hijo de Berequías, hijo de Sima;

  2. Y los levitas constituyeron a Hemán, hijo de Joel; y de sus hermanos, a Asaf, hijo de Berequías; y de los hijos de Merari y de sus hermanos, a Etán, hijo de Cusaías.

  3. Así Hemán, Asaf, y Etán, que [eran] cantores, sonaban címbalos de bronce.

  4. Asaf el primero, el segundo después de él Zacarías, Jeiel, Semiramot, Jehiel, Matatías, Eliab, Benaía, Obed-edom, y Jeiel, con sus instrumentos de salterios y arpas; mas Asaf hacía sonido con címbalos.

  5. Entonces, en aquel día, David dio [este salmo] para agradecer a Jehová, en la mano de Asaf y sus hermanos:

  6. Y dejó allí, delante del arca del pacto de Jehová, a Asaf y a sus hermanos, para que ministrasen de continuo delante del arca, cada cosa en su día:

  7. Asimismo David y los príncipes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, y de Hemán y de Jedutún, para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos; y el número de ellos, hombres idóneos para la obra de su ministerio respectivo fue:

  8. De los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías y Asareela, hijos de Asaf, bajo la dirección de Asaf, el cual profetizaba a la orden del rey.

  9. Y todos éstos [estaban] bajo la dirección de su padre en la música, [en] la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios, por disposición del rey acerca de Asaf, de Jedutún y de Hemán.

  10. Y la primera suerte tocó por Asaf, a José: la segunda a Gedalías, quien con sus hermanos e hijos [fueron] doce;

  11. y los levitas cantores, todos los de Asaf, los de Hemán, y los de Jedutún, juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos de lino fino, estaban con címbalos y salterios y arpas al oriente del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas.

  12. y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la congregación,

  13. Y de los hijos de Elizafán, Simri y Jeiel; y de los hijos de Asaf, Zacarías y Matanías.

  14. Entonces el rey Ezequías y los príncipes dijeron a los levitas que alabasen a Jehová por las palabras de David y del vidente Asaf: y ellos alabaron con grande alegría, e inclinándose adoraron.

  15. Asimismo los cantores hijos de Asaf [estaban] en su puesto, conforme al mandamiento de David, y Asaf y Hemán y Jedutún, el vidente del rey; también los porteros [estaban] a cada puerta; y no era necesario que se apartasen de su ministerio, porque sus hermanos los levitas preparaban para ellos.

  16. Los cantores; los hijos de Asaf, ciento veintiocho.

  17. Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas, con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel.

  18. Cantores: los hijos de Asaf, ciento cuarenta y ocho.

  19. Y el prepósito de los levitas en Jerusalén era Uzi hijo de Bani, hijo de Hasabías, hijo de Matanías, hijo de Micaías de los cantores los hijos de Asaf, sobre la obra de la casa de Dios.

  20. Y de los hijos de los sacerdotes iban con trompetas, Zacarías hijo de Jonatán, hijo de Semaías, hijo de Matanías, hijo de Micaías, hijo de Zacur, hijo de Asaf;

  21. Porque desde el tiempo de David y de Asaf, ya de antiguo, había príncipes de cantores, y cántico y alabanza, y acción de gracias a Dios.

  22. «Salmo de Asaf» El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y ha convocado la tierra, desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.

  23. «Salmo de Asaf.» Ciertamente bueno [es] Dios a Israel, a los limpios de corazón.

  24. «Masquil de Asaf» ¿Por qué, oh Dios, [nos] has desechado para siempre? ¿[Por qué] humea tu furor contra las ovejas de tu prado?

  25. «Al Músico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaf: Cántico» Te damos gracias, oh Dios, gracias te damos; porque cercano está tu nombre: Tus maravillas declaramos.