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Versículos bíblicos sobre Prophets

655 versículos · 128 aspectos

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  1. Y sucedió que cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de tu lado. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.

  2. Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres [cuando] fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no.

  3. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí, [apareció] un carro de fuego con caballos de fuego que apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.

  4. Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio, y trabando de sus vestiduras, las rompió en dos partes.

  5. Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán.

  6. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde [está] Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo del mismo modo golpeado las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo.

  7. Y viéndole los hijos de los profetas que [estaban] en Jericó al otro lado, dijeron: El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se inclinaron a tierra delante de él.

  8. Mas Josafat dijo: ¿No [hay] aquí profeta de Jehová, para que consultemos a Jehová por él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió y dijo: Aquí [está] Eliseo, hijo de Safat, que daba agua en las manos de Elías.

  9. Y Josafat dijo: Éste tendrá palabra de Jehová. Y descendieron a él el rey de Israel, y Josafat, y el rey de Idumea.

  10. Mas ahora traedme un tañedor. Y sucedió que mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo.

  11. Una mujer, de las esposas de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.

  12. Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo percibo que éste que siempre pasa por nuestra [casa], [es] varón santo de Dios.

  13. Yo te ruego que hagamos una pequeña cámara de paredes, y pongamos en ella cama, y mesa, y silla, y candelero, para que cuando viniere a nosotros, se recoja en ella.

  14. Y luego que llegó al varón de Dios en el monte, asió de sus pies. Y se acercó Giezi para quitarla; mas el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma [está] en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me [lo] ha revelado.

  15. Y Eliseo se volvió a Gilgal. [Había] entonces una gran hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas [estaban] con él, por lo que dijo a su criado: Pon la olla grande y haz potaje para los hijos de los profetas.

  16. dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que [está] en Samaria, él lo sanaría de su lepra.

  17. Y entrando Naamán a su señor, se lo declaró, diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.

  18. Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré una carta al rey de Israel. Partió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil [piezas] de oro, y diez mudas de vestiduras.

  19. Tomó también la carta para el rey de Israel, que decía así: Ahora, cuando esta carta llegue a ti, sabe [por ella] que yo te envío a mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.

  20. Y sucedió que cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras, y dijo: ¿[Soy] yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane a un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí.

  21. Y como Eliseo, varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestiduras? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.

  22. Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y se puso delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no [hay] Dios en toda la tierra, sino en Israel. Te ruego que recibas algún presente de tu siervo.

  23. Pero él dijo: Vive Jehová, delante del cual estoy, que no lo recibiré. Y le insistió para que lo tomase, pero él rehusó.

  24. Tenía el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar [estará] mi campamento.

  25. Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los sirios van allí.