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Versículos bíblicos sobre Prophets

655 versículos · 128 aspectos

Versículos clave

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  1. Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y he aquí [vino] a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?

  2. Y él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas: y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.

  3. Y le dijo Jehová: Ve, vuelve por tu camino, por el desierto de Damasco: y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria;

  4. Y a Jehú, hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás [para que sea] profeta en tu lugar.

  5. Entonces un varón de los hijos de los profetas dijo a su compañero por palabra de Dios: Hiéreme ahora. Mas el otro varón no quiso herirle.

  6. Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo:

  7. Levántate, desciende a encontrarte con Acab, rey de Israel, que [está] en Samaria; he aquí él [está] en la viña de Nabot, a la cual ha descendido para tomar posesión de ella.

  8. Y le hablarás diciendo: Así dice Jehová: ¿No mataste, y también has despojado? Y volverás a hablarle, diciendo: Así dice Jehová: En el lugar donde los perros lamieron la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma [sangre].

  9. Y Acab dijo a Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? Y él respondió: Te he encontrado, porque te has vendido a hacer lo malo ante los ojos de Jehová.

  10. He aquí yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad, y cortaré de Acab todo meante a la pared, al guardado y al desamparado en Israel:

  11. Y yo pondré tu casa como la casa de Jeroboam, hijo de Nabat, y como la casa de Baasa, hijo de Ahías; por la provocación con que [me] provocaste a ira, y con que has hecho pecar a Israel.

  12. Y dijo Josafat: ¿[Hay] aún aquí [algún] profeta de Jehová, por el cual consultemos?

  13. Y el rey de Israel respondió a Josafat: Aún [hay] un varón por el cual podríamos consultar a Jehová, Micaías, hijo de Imla; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza bien, sino solamente mal. Y Josafat dijo: No hable el rey así.

  14. Y el mensajero que había ido a llamar a Micaías, le habló, diciendo: He aquí las palabras de los profetas a una boca anuncian al rey el bien; sea ahora tu palabra conforme a la palabra de alguno de ellos, y anuncia el bien.

  15. Y Micaías respondió: Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré.

  16. y dirás: Así ha dicho el rey: Echad a éste en la cárcel, y mantenedle con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz.

  17. Y dijo Micaías: Si llegares a volver en paz, Jehová no ha hablado por mí. En seguida dijo: Oíd, pueblos todos.

  18. Y ellos le respondieron: Un varón velludo, y ceñía sus lomos con un cinto de cuero. Entonces él dijo: [Es] Elías tisbita.

  19. Y les respondió Elías, y dijo: Si yo [soy] varón de Dios, descienda fuego del cielo, y te consuma con tus cincuenta. Y el fuego de Dios descendió del cielo y lo consumió a él y a sus cincuenta.

  20. Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que [estaban] en Betel, le dijeron: ¿Sabes que Jehová quitará hoy a tu señor de sobre tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad.

  21. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó.

  22. Y los hijos de los profetas que [estaban] en Jericó vinieron a Eliseo, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová quitará hoy a tu señor de sobre tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo [lo] sé; callad.

  23. Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron, pues, los dos.

  24. Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y se pararon enfrente a lo lejos; y ellos dos se pararon junto al Jordán.

  25. Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos en seco.