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Elisha

53 versículos · 1 familiar

También conocido como: Eliseus

Versículos que mencionan a Elisha

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  1. Y a Jehú, hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás [para que sea] profeta en tu lugar.

  2. Y será, que el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.

  3. Y partiendo él de allí, halló a Eliseo, hijo de Safat, que araba con doce yuntas [de bueyes] delante de sí; y él [tenía] la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto.

  4. Y aconteció que cuando quiso Jehová alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.

  5. Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Betel. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Betel.

  6. Y saliendo a Eliseo los hijos de los profetas que [estaban] en Betel, le dijeron: ¿Sabes que Jehová quitará hoy a tu señor de sobre tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad.

  7. Y Elías le volvió a decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado a Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron, pues, a Jericó.

  8. Y los hijos de los profetas que [estaban] en Jericó vinieron a Eliseo, y le dijeron: ¿Sabes que Jehová quitará hoy a tu señor de sobre tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo [lo] sé; callad.

  9. Y sucedió que cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de tu lado. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí.

  10. Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio, y trabando de sus vestiduras, las rompió en dos partes.

  11. Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde [está] Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo del mismo modo golpeado las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo.

  12. Y viéndole los hijos de los profetas que [estaban] en Jericó al otro lado, dijeron: El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo. Y vinieron a recibirle, y se inclinaron a tierra delante de él.

  13. Y los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: He aquí el lugar donde está situada la ciudad [es] bueno, como mi señor ve; mas las aguas [son] malas, y la tierra [es] estéril.

  14. Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme a la palabra que habló Eliseo.

  15. Mas Josafat dijo: ¿No [hay] aquí profeta de Jehová, para que consultemos a Jehová por él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió y dijo: Aquí [está] Eliseo, hijo de Safat, que daba agua en las manos de Elías.

  16. Entonces Eliseo dijo al rey de Israel: ¿Qué tengo yo contigo? Ve a los profetas de tu padre, y a los profetas de tu madre. Y el rey de Israel le respondió: No; porque ha juntado Jehová estos tres reyes para entregarlos en manos de los moabitas.

  17. Y Eliseo dijo: Vive Jehová de los ejércitos, en cuya presencia estoy, que si no tuviese respeto al rostro de Josafat, rey de Judá, no te miraría ni te vería.

  18. Una mujer, de las esposas de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.

  19. Y Eliseo le dijo: ¿Qué puedo hacer por ti? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.

  20. Y aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y [había] allí una gran mujer, la cual le constriñó a que comiese del pan; y cuando por allí pasaba, se venía a su casa a comer del pan.

  21. Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo en aquel tiempo que Eliseo le había dicho, según el tiempo de la vida.

  22. Y cuando Eliseo entró en la casa, he aquí que el niño estaba muerto, tendido sobre su cama.

  23. Y Eliseo se volvió a Gilgal. [Había] entonces una gran hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas [estaban] con él, por lo que dijo a su criado: Pon la olla grande y haz potaje para los hijos de los profetas.

  24. Y como Eliseo, varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestiduras? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel.

  25. Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo.