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Versículos bíblicos sobre Perseverance

159 versículos · 26 aspectos

Versículos clave

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  1. arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en ella con acciones de gracias.

  2. porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.

  3. para que sean afirmados vuestros corazones en santidad, irreprensibles delante de Dios y Padre nuestro, para la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.

  4. Examinadlo todo; retened lo bueno.

  5. Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que os ha sido enseñada, sea por palabra, o por carta nuestra.

  6. Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y el Dios y Padre nuestro, el cual nos amó, y nos dio consolación eterna, y buena esperanza por gracia,

  7. consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.

  8. Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.

  9. Por cuya causa asimismo padezco estas cosas; mas no me avergüenzo; porque yo sé a quien he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.

  10. Retén la forma de las sanas palabras que de mi oíste, en fe y amor que es en Cristo Jesús.

  11. Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.

  12. Tú, pues, sufre aflicciones como fiel soldado de Jesucristo.

  13. Si sufrimos, también reinaremos con [Él]; si lo negáremos, Él también nos negará:

  14. Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;

  15. He peleado la buena batalla, he acabado [mi] carrera, he guardado la fe.

  16. Y el Señor me librará de toda obra mala, y [me] preservará para su reino celestial. A Él [sea] gloria por siempre jamás. Amén.

  17. retenedor de la palabra fiel como le ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana doctrina, y convencer a los que contradicen.

  18. Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.

  19. Y Moisés a la verdad [fue] fiel sobre toda su casa, como siervo, para testimonio de lo que después se había de decir;

  20. pero Cristo, como hijo sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y la gloria de la esperanza.

  21. Porque somos hechos participantes de Cristo, si retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra confianza;

  22. Por tanto, teniendo un gran Sumo Sacerdote, que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos [nuestra] profesión.

  23. Por tanto, dejando los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios,

  24. Porque [es] imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo,

  25. y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y los poderes del mundo venidero,