Ir al contenido

circa 605–538 BC

The Babylonian Exile

Jerusalem falls and the temple burns; Ezekiel and Daniel minister among the exiles as Lamentations mourns the city's ruin.

1,784 versículos · 3 libros abarcados

Versículos de este periodo

Filtrar por libro
  1. Lamentaciones 2:4c. 588 a. C.

    Entesó su arco como enemigo, afirmó su mano derecha como adversario, y destruyó todo lo que [era] agradable a la vista: En la tienda de la hija de Sión derramó como fuego su enojo.

  2. Lamentaciones 2:5c. 588 a. C.

    El Señor fue como un enemigo, devoró a Israel; destruyó todos sus palacios, demolió sus fortalezas; y multiplicó en la hija de Judá la tristeza y el lamento.

  3. Lamentaciones 2:6c. 588 a. C.

    Y violentamente arrancó su tabernáculo como de un huerto, destruyó el lugar donde se congregaban; Jehová ha hecho olvidar las fiestas solemnes y los sábados en Sión, y en el ardor de su ira ha desechado al rey y al sacerdote.

  4. Lamentaciones 2:7c. 588 a. C.

    El Señor desechó su altar, menospreció su santuario, ha entregado en mano del enemigo los muros de sus palacios; han dado gritos en la casa de Jehová como en día de fiesta.

  5. Lamentaciones 2:8c. 588 a. C.

    Jehová determinó destruir el muro de la hija de Sión; Extendió el cordel, no retrajo su mano de destruir: Hizo, pues, que se lamentara el antemuro y el muro; languidecen juntos.

  6. Lamentaciones 2:9c. 588 a. C.

    Sus puertas fueron echadas por tierra, destruyó y quebró sus cerrojos: Su rey y sus príncipes están entre los gentiles donde no hay ley; sus profetas tampoco hallaron visión de Jehová.

  7. Lamentaciones 2:10c. 588 a. C.

    Se sentaron en tierra, callaron los ancianos de la hija de Sión; Echaron polvo sobre sus cabezas, se ciñeron de cilicio; las vírgenes de Jerusalén bajaron sus cabezas a tierra.

  8. Lamentaciones 2:11c. 588 a. C.

    Mis ojos desfallecieron de lágrimas, se conmovieron mis entrañas, mi hígado se derramó por tierra por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo, cuando desfallecía el niño y el que mamaba, en las plazas de la ciudad.

  9. Lamentaciones 2:12c. 588 a. C.

    Decían a sus madres: ¿Dónde [está] el trigo y el vino? Desfallecían como heridos en las calles de la ciudad, derramando sus almas en el regazo de sus madres.

  10. Lamentaciones 2:13c. 588 a. C.

    ¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, hija de Jerusalén? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sión? Porque tu quebrantamiento [es] grande como el mar; ¿quién te sanará?

  11. Lamentaciones 2:14c. 588 a. C.

    Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.

  12. Lamentaciones 2:15c. 588 a. C.

    Todos los que pasaban por el camino, batieron las manos sobre ti; silbaron, y movieron sus cabezas sobre la hija de Jerusalén, [diciendo]: [¿Es] ésta la ciudad que llamaban: La perfección de la hermosura, el gozo de toda la tierra?

  13. Lamentaciones 2:16c. 588 a. C.

    Todos tus enemigos abrieron contra ti su boca, silbaron, y rechinaron los dientes; dijeron: La hemos devorado; ciertamente éste es el día que esperábamos; [lo] hemos hallado, [lo] hemos visto.

  14. Lamentaciones 2:17c. 588 a. C.

    Jehová ha hecho lo que tenía determinado, ha cumplido su palabra que Él había mandado desde tiempo antiguo: Destruyó, y no perdonó; y ha hecho que se alegre sobre ti el enemigo, y ha enaltecido el cuerno de tus adversarios.

  15. Lamentaciones 2:18c. 588 a. C.

    El corazón de ellos clamaba al Señor: Oh muro de la hija de Sión, corran tus lágrimas como un arroyo día y noche; no descanses, ni cesen las niñas de tus ojos.

  16. Lamentaciones 2:19c. 588 a. C.

    Levántate, da voces en la noche, en el principio de las vigilias; derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor; alza tus manos hacia Él por la vida de tus pequeñitos, que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles.

  17. Lamentaciones 2:20c. 588 a. C.

    Mira, oh Jehová, y considera a quién has hecho así. ¿Han de comer las mujeres su fruto, los pequeñitos de sus crías? ¿Han de ser muertos en el santuario del Señor el sacerdote y el profeta?

  18. Lamentaciones 2:21c. 588 a. C.

    Niños y viejos yacían por tierra en las calles; Mis vírgenes y mis jóvenes cayeron a espada: Mataste en el día de tu furor, degollaste, no perdonaste.

  19. Lamentaciones 2:22c. 588 a. C.

    Has llamado, como a día de solemnidad, mis temores de todas partes; y en el día del furor de Jehová no hubo quien escapase ni quedase vivo. Los que crié y mantuve, mi enemigo los acabó.

  20. Lamentaciones 3:1c. 588 a. C.

    Yo soy el hombre que ha visto aflicción por la vara de su enojo.

  21. Lamentaciones 3:2c. 588 a. C.

    Me guió y me llevó [en] tinieblas, y no [en] luz.

  22. Lamentaciones 3:3c. 588 a. C.

    Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día.

  23. Lamentaciones 3:4c. 588 a. C.

    Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos.

  24. Lamentaciones 3:5c. 588 a. C.

    Edificó contra mí, y me cercó de tósigo y de trabajo.

  25. Lamentaciones 3:6c. 588 a. C.

    Me asentó en oscuridades, como los ya muertos de mucho tiempo.