God
Versículos que mencionan a God
Entonces el rey Ezequías y los príncipes dijeron a los levitas que alabasen a Jehová por las palabras de David y del vidente Asaf: y ellos alabaron con grande alegría, e inclinándose adoraron.
Y respondiendo Ezequías, dijo: Vosotros os habéis consagrado ahora a Jehová; acercaos, pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa de Jehová. Y la multitud presentó sacrificios y alabanzas; y todos los de corazón liberal trajeron holocaustos.
Y fue el número de los holocaustos que trajo la congregación, setenta becerros, cien carneros, doscientos corderos; todo para el holocausto de Jehová.
Así, pues, [hubo] gran multitud de holocaustos, con grosuras de las ofrendas de paz, y libaciones de [cada] holocausto. Y quedó ordenado el servicio de la casa de Jehová.
Y se alegró Ezequías con todo el pueblo, de que Dios hubiese preparado el pueblo; porque esto fue [hecho] con rapidez.
Envió también Ezequías por todo Israel y Judá, y escribió cartas a Efraín y a Manasés, que viniesen a Jerusalén a la casa de Jehová, para celebrar la pascua a Jehová, Dios de Israel.
Y determinaron hacer pasar pregón por todo Israel, desde Beerseba hasta Dan, para que viniesen a celebrar la pascua a Jehová, Dios de Israel, en Jerusalén: porque en mucho tiempo no [la] habían celebrado [al modo] que está escrito.
Fueron, pues, correos con cartas de parte del rey y de sus príncipes por todo Israel y Judá, como el rey lo había mandado, y decían: Hijos de Israel, volveos a Jehová, el Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, y Él se volverá al remanente que os ha quedado de la mano de los reyes de Asiria.
No seáis como vuestros padres y como vuestros hermanos, que se rebelaron contra Jehová, el Dios de sus padres, y Él los entregó a desolación, como vosotros veis.
No endurezcáis, pues, ahora vuestra cerviz como vuestros padres; someteos a Jehová y venid a su santuario, el cual Él ha santificado para siempre; y servid a Jehová, vuestro Dios, y el furor de su ira se apartará de vosotros.
Porque si os volviereis a Jehová, vuestros hermanos y vuestros hijos [hallarán] misericordia delante de los que los llevaron cautivos, y volverán a esta tierra; porque Jehová, vuestro Dios, [es] clemente y misericordioso, y no volverá de vosotros [su] rostro, si vosotros os volviereis a Él.
En Judá también fue la mano de Dios para darles un solo corazón para cumplir el mensaje del rey y de los príncipes, conforme a la palabra de Jehová.
Entonces sacrificaron la pascua, a los catorce [días] del mes segundo; y los sacerdotes y los levitas llenos de vergüenza se santificaron y trajeron los holocaustos a la casa de Jehová.
Y se pusieron en su lugar conforme a su costumbre, conforme a la ley de Moisés varón de Dios; y los sacerdotes esparcían la sangre [que recibían] de manos de los levitas:
Porque [había] muchos en la congregación que no estaban santificados, y por eso los levitas sacrificaban la pascua por todos los que no se [habían] purificado, para santificarlos a Jehová.
Porque una gran multitud del pueblo de Efraín y Manasés, y de Isacar y Zabulón, no se habían purificado, y comieron la pascua no conforme a lo que está escrito. Mas Ezequías oró por ellos, diciendo: Jehová, que es bueno, sea propicio
a todo aquel que ha apercibido su corazón para buscar a Dios, a Jehová, el Dios de sus padres, aunque no [esté purificado] según la purificación del santuario.
Y oyó Jehová a Ezequías, y sanó al pueblo.
Así los hijos de Israel que estaban presentes en Jerusalén celebraron la fiesta solemne de los panes sin levadura por siete días con grande gozo; y los levitas y los sacerdotes alababan a Jehová día tras día, [cantando] con instrumentos resonantes a Jehová.
Y habló Ezequías al corazón de todos los levitas que tenían buena inteligencia en el servicio de Jehová. Y comieron de lo sacrificado en la fiesta solemne por siete días, ofreciendo sacrificios de paz, y dando gracias a Jehová, el Dios de sus padres.
Después, levantándose los sacerdotes y los levitas, bendijeron al pueblo; y la voz de ellos fue oída, y su oración llegó a la habitación de su santuario, hasta el cielo.
Y arregló Ezequías los grupos de los sacerdotes y de los levitas conforme a sus porciones, cada uno según su oficio, los sacerdotes y los levitas para el holocausto y las ofrendas de paz, para que ministrasen, para que diesen gracias y alabasen en las puertas de los atrios de Jehová.
La contribución del rey de su hacienda, era holocaustos a mañana y tarde, y holocaustos para los sábados, lunas nuevas y fiestas solemnes, como [está] escrito en la ley de Jehová.
Mandó también al pueblo que habitaba en Jerusalén, que diesen la porción a los sacerdotes y los levitas, para que se esforzasen en la ley de Jehová.
También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas: y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido a Jehová, su Dios, y [los] pusieron por montones.