God
Versículos que mencionan a God
Y puso guarnición en Edom, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y Jehová guardaba a David dondequiera que iba.
Esfuérzate y mostremos hombría, por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios; y que haga Jehová lo que bien le pareciere.
Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más. Rey señor mío, ¿no [son] todos éstos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será pernicioso a Israel?
Y esto desagradó a Dios, e hirió a Israel.
Y dijo David a Dios: He pecado gravemente en hacer esto; te ruego que hagas pasar la iniquidad de tu siervo, porque yo he hecho muy locamente.
Y habló Jehová a Gad, vidente de David, diciendo:
Ve, y habla a David, y dile: Así dice Jehová: Tres [cosas] te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo.
Y viniendo Gad a David, le dijo: Así dice Jehová:
Escoge para ti, o tres años de hambre; o por tres meses ser derrotado delante de tus enemigos, y que la espada de tus adversarios te alcance; o por tres días la espada de Jehová y pestilencia en la tierra, y que el ángel de Jehová destruya en todo el término de Israel. Mira, pues, qué he de responder al que me ha enviado.
Entonces David dijo a Gad: Estoy en grande angustia: ruego que yo caiga en la mano de Jehová; porque sus misericordias [son] muchas en extremo. Y que no caiga yo en manos de hombres.
Así Jehová envió pestilencia en Israel, y cayeron de Israel setenta mil hombres.
Y envió Jehová el ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando él estaba destruyendo, miró Jehová, y se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía: ¡Basta ya! Detén tu mano. Y el ángel de Jehová estaba junto a la era de Ornán el jebuseo.
Y alzando David sus ojos, vio al ángel de Jehová, que estaba entre el cielo y la tierra, teniendo una espada desenvainada en su mano, extendida sobre Jerusalén. Entonces David y los ancianos se postraron sobre sus rostros, cubiertos de cilicio.
Y dijo David a Dios: ¿No soy yo el [que] hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; mas estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no haya plaga en tu pueblo.
Y el ángel de Jehová ordenó a Gad que dijese a David, que subiese y construyese un altar a Jehová en la era de Ornán jebuseo.
Entonces David subió, conforme a la palabra de Gad que le había dicho en nombre de Jehová.
Entonces dijo David a Ornán: Dame [este] lugar de la era, para que edifique un altar a Jehová, y dámelo por su cabal precio, para que cese la plaga del pueblo.
Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio: porque no tomaré para Jehová lo que [es] tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.
Y edificó allí David un altar a Jehová, en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Jehová, el cual le respondió por fuego desde los cielos en el altar del holocausto.
Y Jehová habló al ángel, y éste volvió su espada a la vaina.
En aquel tiempo cuando David vio que Jehová le había respondido en la era de Ornán jebuseo, sacrificó allí.
Y el tabernáculo de Jehová que Moisés había hecho en el desierto, y el altar del holocausto, [estaban] entonces en el alto de Gabaón:
Pero David no pudo ir allá a consultar a Dios, porque estaba espantado a causa de la espada del ángel de Jehová.
Y dijo David: Ésta [será] la casa de Jehová Dios, y éste [será] el altar del holocausto para Israel.
Después mandó David que se juntasen los extranjeros que [estaban] en la tierra de Israel, y señaló de entre ellos canteros que labrasen piedras para edificar la casa de Dios.