Ir al contenido

Versículos bíblicos sobre Punishments

133 versículos · 47 aspectos

Versículos clave

Filtrar por libro
  1. Y David dijo a aquel joven que le había traído las nuevas: ¿De dónde [eres] tú? Y él respondió: Yo soy hijo de un extranjero, amalecita.

  2. Y le dijo David: ¿Cómo no tuviste temor de extender tu mano para matar al ungido de Jehová?

  3. Entonces llamó David a uno de los jóvenes, y le dijo: Acércate y mátalo. Y él lo hirió, y murió.

  4. Y David le dijo: Tu sangre [sea] sobre tu cabeza, pues que tu boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al ungido de Jehová.

  5. Entonces David dio orden a sus jóvenes, y ellos los mataron, y les cortaron las manos y los pies, y [los] colgaron sobre el estanque, en Hebrón. Pero tomaron la cabeza de Isboset, y la enterraron en el sepulcro de Abner en Hebrón.

  6. Entonces David fue, y tomó los huesos de Saúl y los huesos de Jonatán su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza de Bet-seán, donde los habían colgado los filisteos, cuando deshicieron los filisteos a Saúl en Gilboa.

  7. Y ya sabes tú lo que me ha hecho Joab, hijo de Sarvia, y lo que hizo a dos generales del ejército de Israel, a Abner, hijo de Ner, y a Amasa, hijo de Jeter, a los cuales él mató, derramando sangre de guerra en [tiempo de] paz, y poniendo la sangre de guerra en su talabarte que [tenía] sobre sus lomos, y en los zapatos que [tenía] en sus pies.

  8. Tú, pues, harás conforme a tu sabiduría; no dejarás que sus canas desciendan en paz a la sepultura.

  9. También [tienes] contigo a Simeí, hijo de Gera, hijo de Benjamín, de Bahurim, el cual me maldijo con una maldición fuerte el día que yo iba a Mahanaim. Mas cuando él descendió a mi encuentro al Jordán, yo le juré por Jehová, diciendo: Yo no te mataré a espada.

  10. Pero ahora no lo absolverás; porque [eres] hombre sabio y sabes lo que has de hacer con él; y harás descender sus canas con sangre a la sepultura.

  11. Y el rey Salomón juró por Jehová, diciendo: Así me haga Dios y así me añada, que contra su vida ha hablado Adonías esta palabra.

  12. Ahora, pues, vive Jehová, que me ha confirmado y me ha puesto sobre el trono de David mi padre, y que me ha hecho casa como me había prometido, que Adonías morirá hoy.

  13. Entonces el rey Salomón envió por mano de Benaía, hijo de Joiada, el cual arremetió contra él, y murió.

  14. Y el rey dijo al sacerdote Abiatar: Vete a Anatot a tus heredades, pues tú eres digno de muerte; mas no te mataré hoy, por cuanto has llevado el arca del Señor Jehová delante de David mi padre, y además has sido afligido en todas las cosas en que fue afligido mi padre.

  15. Así echó Salomón a Abiatar del sacerdocio de Jehová, para que se cumpliese la palabra de Jehová que había dicho sobre la casa de Elí en Silo.

  16. Y vino la noticia hasta Joab; porque también Joab se había adherido a Adonías, si bien no se había adherido a Absalón. Y huyó Joab al tabernáculo de Jehová, y se asió de los cuernos del altar.

  17. Y fue hecho saber a Salomón que Joab había huido al tabernáculo de Jehová, y que [estaba] junto al altar. Entonces envió Salomón a Benaía, hijo de Joiada, diciendo: Ve y arremete contra él.

  18. Y entró Benaía al tabernáculo de Jehová, y le dijo: El rey ha dicho que salgas. Y él dijo: No, sino que aquí moriré. Y Benaía volvió con esta respuesta al rey, diciendo: Así habló Joab, y así me respondió.

  19. Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátalo y entiérralo, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente.

  20. Y Jehová hará tornar su sangre sobre su cabeza; porque él arremetió y dio muerte a espada a dos varones más justos y mejores que él, sin que mi padre David lo supiese; a Abner, hijo de Ner, general del ejército de Israel, y a Amasa, hijo de Jeter, general de ejército de Judá.

  21. La sangre, pues, de ellos recaerá sobre la cabeza de Joab, y sobre la cabeza de su simiente para siempre; mas sobre David y sobre su simiente, y sobre su casa y sobre su trono, habrá perpetuamente paz de parte de Jehová.

  22. Entonces Benaía, hijo de Joiada, subió y dio sobre él, y lo mató; y fue sepultado en su casa en el desierto.

  23. Y el rey puso en su lugar a Benaía, hijo de Joiada, sobre el ejército; y a Sadoc puso el rey por sacerdote en lugar de Abiatar.

  24. Después envió el rey, e hizo venir a Simeí, y le dijo: Edifícate una casa en Jerusalén, y mora ahí, y no salgas de ahí a ninguna parte;

  25. porque sabe de cierto que el día que salieres, y pasares el torrente de Cedrón, sin duda morirás, y tu sangre será sobre tu cabeza.