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Versículos bíblicos sobre Justification

132 versículos · 1 aspecto

Versículos clave

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  1. sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.

  2. Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿[es] por eso Cristo ministro de pecado? ¡En ninguna manera!

  3. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.

  4. Porque yo por la ley soy muerto a la ley, a fin de que viva para Dios.

  5. Con Cristo estoy juntamente crucificado; mas vivo, ya no yo, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

  6. No desecho la gracia de Dios, porque si por la ley [fuese] la justicia, entonces Cristo murió en vano.

  7. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, predicó antes el evangelio a Abraham, [diciendo]: En ti serán bendecidas todas las naciones.

  8. Así también los de la fe, son bendecidos con el creyente Abraham.

  9. ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? ¡En ninguna manera! Porque si se hubiera dado una ley que pudiera vivificar, la justicia verdaderamente habría sido por la ley.

  10. Mas la Escritura encerró todo bajo pecado, para que la promesa por la fe de Jesucristo, fuese dada a los que creen.

  11. Decidme, los que queréis estar bajo la ley; ¿no habéis oído la ley?

  12. Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, y otro de la libre.

  13. Pero el de la sierva nació según la carne; mas el de la libre [lo fue] por la promesa.

  14. Lo cual es una alegoría; porque éstos son los dos pactos; el uno del monte Sinaí, el cual engendra para servidumbre; el cual es Agar.

  15. Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, que corresponde a la que ahora es Jerusalén, y está en servidumbre con sus hijos.

  16. Mas la Jerusalén de arriba es libre; la cual es la madre de todos nosotros.

  17. Porque está escrito: Alégrate estéril, tú que no das a luz: Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto, porque más son los hijos de la dejada, que de la que tiene marido.

  18. Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.

  19. Pero como entonces el que nació según la carne, perseguía al que [nació] según el Espíritu; así también [es] ahora.

  20. Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la sierva y a su hijo; porque el hijo de la sierva no será heredero con el hijo de la libre.

  21. Así que, hermanos, no somos hijos de la sierva, sino de la libre.

  22. Cristo ha venido a ser sin efecto para vosotros los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

  23. Mas nosotros por el Espíritu aguardamos la esperanza de la justicia por fe.

  24. Porque en Jesucristo ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por amor.

  25. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas [como] pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por el cual lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, para ganar a Cristo,