Skip to content

Versículos bíblicos sobre Jerusalem

271 versículos · 117 aspectos

Versículos clave

Filtrar por libro
  1. Y David había dicho: El que primero hiriere al jebuseo, será cabeza y jefe. Entonces Joab, hijo de Sarvia, subió el primero, y fue hecho jefe.

  2. Y sucedió que cuando Roboam se fortaleció y afirmó el reino, dejó la ley de Jehová, y con él todo Israel.

  3. Y sucedió que en el quinto año del rey Roboam subió Sisac, rey de Egipto, contra Jerusalén (por cuanto se habían rebelado contra Jehová),

  4. con mil doscientos carros, y con sesenta mil hombres de a caballo; mas el pueblo que venía con él de Egipto, no [tenía] número; es decir, los libios, los suquienos y los etíopes.

  5. Y tomó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén.

  6. tuvo consejo con sus príncipes y con sus valientes, para cegar las fuentes de las aguas que [estaban] fuera de la ciudad; y ellos le apoyaron.

  7. Entonces se juntó mucho pueblo, y cegaron todas las fuentes, y el arroyo que corría a través del territorio, diciendo: ¿Por qué han de hallar los reyes de Asiria muchas aguas cuando vinieren?

  8. En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, Jehová despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, el cual hizo pregonar por todo su reino, y lo puso también por escrito, diciendo:

  9. Así ha dicho Ciro, rey de Persia: Jehová, el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que [está] en Judá.

  10. ¿Quién [hay] entre vosotros de todo su pueblo? Sea Dios con él, y suba a Jerusalén que [está] en Judá, y edifique la casa a Jehová, el Dios de Israel (Él es el Dios), la cual [está] en Jerusalén.

  11. Y a cualquiera que hubiere quedado de todos los lugares donde peregrinare, los hombres de su lugar ayúdenle con plata y oro, bienes y ganado; además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cuál está en Jerusalén.

  12. que vino Hanani, uno de mis hermanos, él y ciertos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén.

  13. Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.

  14. Y sucedió que, cuando yo oí estas palabras, me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios del cielo.

  15. Y salí de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y a la puerta del Muladar; y observé los muros de Jerusalén que estaban derribados, y sus puertas estaban consumidas por el fuego.

  16. Pasé luego a la puerta de la Fuente, y al estanque del Rey; pero no había lugar por donde pasase la cabalgadura en que iba.

  17. Y subí de noche por el torrente, y observé el muro, y regresando entré por la puerta del Valle, y regresé.

  18. Y para la dedicación del muro de Jerusalén buscaron a los levitas de todos los lugares, para traerlos a Jerusalén, para hacer la dedicación y la fiesta con alabanzas y con cánticos, con címbalos, salterios y cítaras.

  19. Y fueron reunidos los hijos de los cantores, así de la región de alrededor de Jerusalén como de las aldeas de Netofati;

  20. y de la casa de Gilgal, y de los campos de Geba, y de Azmavet; porque los cantores se habían edificado aldeas alrededor de Jerusalén.

  21. Y se purificaron los sacerdotes y los levitas; y purificaron al pueblo, y las puertas, y el muro.

  22. Hice luego subir a los príncipes de Judá sobre el muro, y puse dos coros grandes que daban gracias; el uno a la mano derecha sobre el muro hacia la puerta del Muladar.

  23. E iba tras de ellos Osaías, y la mitad de los príncipes de Judá,

  24. y Azarías, Esdras y Mesulam,

  25. Judá y Benjamín, y Semaías, y Jeremías.