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Versículos bíblicos sobre Jerusalem

271 versículos · 117 aspectos

Versículos clave

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  1. Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.

  2. Y Saulo consentía en su muerte. Y en aquel tiempo fue hecha una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.

  3. Y unos varones piadosos llevaron a [enterrar] a Esteban, e hicieron gran lamentación por él.

  4. Y Saulo asolaba la iglesia entrando de casa en casa, y arrastrando hombres y mujeres [los] entregaba en la cárcel.

  5. Pero los que fueron esparcidos, iban por todas partes predicando la palabra.

  6. Y los que habían sido esparcidos por causa de la persecución que se levantó con motivo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Chipre, y Antioquía, no predicando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos.

  7. Y de ellos había unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron a los griegos, predicando el evangelio del Señor Jesús.

  8. Y la mano del Señor estaba con ellos; y gran número creyó y se convirtió al Señor.

  9. Festo, pues, entrado en la provincia, tres días después subió de Cesarea a Jerusalén.

  10. Entonces el sumo sacerdote y los principales de los judíos se presentaron ante él contra Pablo; y le rogaron,

  11. pidiendo favor contra él, que le hiciese traer a Jerusalén, poniendo ellos asechanza para matarle en el camino.

  12. Pero Festo respondió que Pablo estuviese guardado en Cesarea, y que él mismo iría [allá] en breve.

  13. Los que de vosotros puedan, dijo, desciendan conmigo, y si hay algún crimen en este varón, acúsenle.

  14. Y deteniéndose entre ellos más de diez días, descendió a Cesarea; y el día siguiente se sentó en el tribunal, y mandó que trajesen a Pablo.

  15. Y cuando éste llegó, le rodearon los judíos que habían venido de Jerusalén, presentando contra Pablo muchas y graves acusaciones, las cuales no podían probar;

  16. alegando él en su defensa: Ni contra la ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada.

  17. Pero Festo, queriendo congraciarse con los judíos, respondió a Pablo, y dijo: ¿Quieres subir a Jerusalén, y allá ser juzgado de estas cosas delante de mí?

  18. Y Pablo dijo: Ante el tribunal de César estoy, donde debo ser juzgado. A los judíos no les he hecho ningún agravio, como tú sabes muy bien.

  19. Porque si algún agravio, o alguna cosa digna de muerte he hecho, no rehúso morir; pero si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede entregarme a ellos. A César apelo.

  20. Entonces Festo, habiendo hablado con el consejo, respondió: A César has apelado; a César irás.

  21. Y pasados algunos días, el rey Agripa y Bernice vinieron a Cesarea a saludar a Festo.