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Versículos bíblicos sobre The Christ Jesus

607 versículos · 25 aspectos

Versículos clave

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  1. El cual no hizo pecado; ni fue hallado engaño en su boca:

  2. Quien cuando le maldecían no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que [se] encomendaba a Aquél que juzga justamente:

  3. Quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia; por las heridas del cual habéis sido sanados.

  4. Porque mejor [es] que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.

  5. Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado por el Espíritu;

  6. ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Éste es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.

  7. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene también al Padre.

  8. Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.

  9. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él apareciere, seremos semejantes a Él, porque le veremos como Él es.

  10. Y cualquiera que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro.

  11. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y tazones de oro llenos de perfumes, que son las oraciones de los santos.

  12. Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

  13. que decían en alta voz: El Cordero que fue inmolado es digno de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza.

  14. Y oí a toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos hay, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, [sea] la alabanza, y la honra, y la gloria y el poder, por siempre jamás.

  15. Y los cuatro seres vivientes decían: Amén. Y los veinticuatro ancianos se postraron y adoraron al que vive por siempre jamás.

  16. Y me mostró un río puro de agua de vida, límpido como el cristal, que provenía del trono de Dios y del Cordero.

  17. En el medio de la calle de ella, y de uno y de otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol [eran] para la sanidad de las naciones.

  18. Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán;

  19. y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.

  20. Y allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de lámpara, ni de luz de sol, porque el Señor Dios los alumbrará; y reinarán por siempre jamás.

  21. Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben acontecer en breve.

  22. He aquí, yo vengo pronto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

  23. Y yo Juan vi y oí estas cosas. Y después que [las] hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

  24. Y él me dijo: Mira que no [lo hagas]; porque yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.

  25. Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.