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Versículos bíblicos sobre Sickness

120 versículos · 47 aspectos

Versículos clave

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  1. Y Jesús extendiendo [su] mano le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra.

  2. Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; mas solamente di la palabra, y mi siervo sanará.

  3. Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste te sea hecho. Y su siervo fue sano en aquella misma hora.

  4. Y caída la tarde, trajeron a Él muchos endemoniados; y con [su] palabra echó fuera a los espíritus, y sanó a todos los que estaban enfermos;

  5. para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó [nuestras] dolencias.

  6. Y oyéndolo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos.

  7. Y llegado a casa, los ciegos vinieron a Él; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le dijeron: Sí, Señor.

  8. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.

  9. Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio potestad [contra] los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.

  10. Y cuando le reconocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a Él todos los enfermos,

  11. y le rogaban que les dejase tocar tan sólo el borde de su manto; y todos los que le tocaban, quedaban sanos.

  12. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

  13. [estuve] desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

  14. Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo: En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

  15. fui extranjero, y no me recogisteis; [estuve] desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

  16. Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo, en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

  17. Entonces vino Él, y tomándola de la mano la levantó; y al instante le dejó la fiebre, y ella les servía.

  18. cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud y tocó su manto.

  19. Porque decía: Si tan sólo tocare su manto, seré sana.

  20. Y al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en [su] cuerpo que estaba sana de aquel azote.

  21. Y enseguida Jesús, sabiendo en sí mismo el poder que había salido de Él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mi manto?

  22. Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?

  23. Pero Él miraba alrededor para ver a la que había hecho esto.

  24. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de Él, y le dijo toda la verdad.

  25. Y Él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz, y queda sana de tu azote.