Skip to content

Versículos bíblicos sobre Sabbath

239 versículos · 6 aspectos

Versículos clave

Filtrar por libro
  1. Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada, sana como la otra.

  2. Y enseñaba en una sinagoga en sábado.

  3. Y he aquí, había una mujer que tenía un espíritu de enfermedad hacía dieciocho años, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar.

  4. Y cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad.

  5. Y puso [sus] manos sobre ella; y luego se enderezó, y glorificaba a Dios.

  6. Pero el príncipe de la sinagoga respondió indignado porque Jesús había sanado en sábado, y dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de sábado.

  7. Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros, ¿no desata en sábado su buey o [su] asno del pesebre y [lo] lleva a beber?

  8. Y esta hija de Abraham, a la que Satanás había atado dieciocho años, ¿no debía ser desatada de esta ligadura en día de sábado?

  9. Y diciendo Él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios. Y todo el pueblo se regocijaba de todas las cosas gloriosas que eran hechas por Él.

  10. Y aconteció un día sábado, que yendo a comer pan en casa de un príncipe de los fariseos, ellos le acechaban.

  11. Y he aquí un hombre hidrópico estaba delante de Él.

  12. Y respondiendo Jesús, habló a los doctores de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado?

  13. Y ellos callaron. Entonces Él tomándole, le sanó, y le despidió.

  14. Y les respondió, diciendo: ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cayere en un pozo, no lo sacará luego en día de sábado?

  15. Y no le podían replicar a estas cosas.

  16. Y era el día de la preparación; y estaba para comenzar el sábado.

  17. Y regresando, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento.

  18. Y estaba allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

  19. Cuando Jesús le vio postrado, y entendió que hacía mucho tiempo que estaba [enfermo], le dijo: ¿Quieres ser sano?

  20. Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua es agitada; pues entre tanto que yo vengo, otro desciende antes que yo.

  21. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho y anda.

  22. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era sábado aquel día

  23. Entonces los judíos decían a aquel que había sido sanado: Sábado es; no te es lícito llevar [tu] lecho.

  24. Él les respondió: El que me sanó, Él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.

  25. Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?