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Versículos bíblicos sobre Sabbath

239 versículos · 6 aspectos

Versículos clave

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  1. Y el que había sido sanado no sabía quién fuese; porque Jesús se había apartado de la multitud que estaba en [aquel] lugar.

  2. Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, no sea que te venga alguna cosa peor.

  3. Respondió Jesús y les dijo: Una obra hice, y todos os maravilláis.

  4. Por eso Moisés os dio la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres); y en sábado circuncidáis al hombre.

  5. Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre?

  6. No juzguéis según la apariencia, mas juzgad justo juicio.

  7. Y pasando [Jesús], vio a un hombre ciego de nacimiento.

  8. Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciese ciego?

  9. Respondió Jesús: No es que haya pecado éste, ni sus padres; sino para que las obras de Dios se manifestasen en él.

  10. Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede obrar.

  11. Entre tanto que estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo.

  12. Habiendo dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,

  13. y le dijo: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que interpretado significa, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.

  14. Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?

  15. Unos decían: Éste es; y otros: A él se parece. Él decía: Yo soy.

  16. Y le dijeron: ¿Cómo fueron abiertos tus ojos?

  17. Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús hizo lodo, y me untó los ojos, y me dijo: Ve al estanque de Siloé, y lávate, y fui y me lavé, y recibí la vista.

  18. Entonces le dijeron: ¿Dónde está Él? Él dijo: No sé.

  19. Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego.

  20. Y era sábado cuando Jesús hizo el lodo y le abrió los ojos.

  21. Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Y él les dijo: Puso lodo sobre mis ojos, y me lavé, y veo.

  22. Entonces unos de los fariseos decían: Este hombre no es de Dios, pues no guarda el sábado. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales milagros? Y había disensión entre ellos.

  23. Vuelven a decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que abrió tus ojos? Él dijo: Que es profeta.

  24. Pero los judíos no creían de que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista,

  25. y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?