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Versículos bíblicos sobre Righteousness

480 versículos · 132 aspectos

Versículos clave

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  1. Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo [más] que el vestido?

  2. Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?

  3. ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?

  4. Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;

  5. pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

  6. Y si a la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no [hará] mucho más por vosotros, hombres de poca fe?

  7. Por tanto, no os afanéis, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?

  8. Porque los gentiles buscan todas estas cosas; mas vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

  9. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

  10. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.

  11. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, y hermana, y madre.

  12. Y cuando el rey vino para ver a los convidados, vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda,

  13. y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste acá sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.

  14. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, llevadle y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

  15. Porque muchos son llamados, pero pocos [son] escogidos.

  16. para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que ha sido derramada sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, al cual matasteis entre el templo y el altar.

  17. Y los que pasaban le injuriaban, meneando sus cabezas,

  18. y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo. Si eres el Hijo de Dios, desciende de la cruz.

  19. De esta manera también los príncipes de los sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los ancianos, decían:

  20. A otros salvó; a sí mismo no se puede salvar. Si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en Él.

  21. Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere, porque ha dicho: Yo soy el Hijo de Dios.

  22. Los ladrones que estaban crucificados con Él, también le injuriaban.

  23. Y Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre, o mis hermanos?

  24. Y mirando alrededor a los que estaban sentados en derredor de Él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

  25. Porque todo aquel que hiciere la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.