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Versículos bíblicos sobre Rachel
Versículos clave
Y concibió Bilha, y dio a luz un hijo a Jacob.
Y dijo Raquel: Me juzgó Dios, y también oyó mi voz, y me dio un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan.
Y concibió otra vez Bilha, la sierva de Raquel, y dio a luz el hijo segundo a Jacob.
Y dijo Raquel: Con grandes luchas he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.
Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo.
Y se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y abrió su matriz.
Y concibió, y dio a luz un hijo: y dijo: Dios ha quitado mi afrenta:
Y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo.
Y aconteció, cuando Raquel hubo dado a luz a José, que Jacob dijo a Labán: Envíame, e iré a mi lugar, y a mi tierra.
Dame mis esposas y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y déjame ir; pues tú sabes los servicios que te he hecho.
Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y [quédate; pues] he experimentado que Jehová me ha bendecido por tu causa.
Y dijo: Señálame tu salario, que yo lo daré.
Y él respondió: Tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tu ganado conmigo;
Porque poco tenías antes de mi venida, y ha crecido en gran número; y Jehová te ha bendecido con mi llegada: y ahora ¿cuándo he de trabajar yo también por mi propia casa?
Y él dijo: ¿Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada: si hicieres por mí esto, volveré a apacentar tus ovejas.
Yo pasaré hoy por todo tu rebaño, poniendo aparte todas las ovejas manchadas y pintadas, y todas las ovejas de color oscuro entre las manadas, y las manchadas y las pintadas entre las cabras; y esto será mi salario.
Así responderá por mí mi justicia mañana cuando me viniere mi salario delante de ti; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras y de color oscuro en las ovejas mías, se me ha de contar como de hurto.
Y dijo Labán: Mira, que sea como tú dices.
Y envió Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al campo, donde estaba su rebaño,
Y respondió Raquel y Lea, y le dijeron: ¿Acaso tenemos todavía parte o heredad en la casa de nuestro padre?
¿No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio?
Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.
Entonces se levantó Jacob, y subió a sus hijos y a sus esposas sobre los camellos.
Y puso en camino todo su ganado, y todos sus bienes que había adquirido, el ganado de su ganancia que había obtenido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán.
Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas: y Raquel hurtó los ídolos de su padre.