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Versículos bíblicos sobre Prayer Under Affliction
Versículos clave
Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira; y oye las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente.
Ahora pues, oh Jehová Dios nuestro, sálvanos, te suplico, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, Jehová, eres Dios.
¡Oh Dios nuestro! ¿No los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros y no sabemos qué hacer, mas a ti [volvemos] nuestros ojos.
Ahora, pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte y terrible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenida en poco delante de ti toda la aflicción que nos ha sobrevenido; a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, y a nuestros profetas, y a nuestros padres y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día.
Enseñadme, y yo callaré; y hacedme entender en qué he errado.
Diré a Dios: No me condenes; hazme entender por qué contiendes conmigo.
¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado.
¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo?
Enséñame tú [lo que] yo no veo; Si hice mal, no lo haré más.
Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado; sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos.
Ten misericordia de mí, oh Jehová; mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas de la muerte;
¿Por qué estás lejos, oh Jehová, y te escondes en el tiempo de la tribulación?
Guárdame como a la niña de tu ojo, escóndeme bajo la sombra de tus alas,
de la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos mortales que me rodean.
Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas.
Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, a causa de mis enemigos.
Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuál sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy.
Líbrame de todas mis transgresiones; no me pongas por escarnio del insensato.
Quita de sobre mí tu plaga; bajo los golpes de tu mano estoy consumido.
Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: no calles ante mis lágrimas; porque peregrino soy para contigo, y advenedizo, como todos mis padres.
Déjame, y tomaré fuerzas, antes que vaya y perezca.
Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró a Betsabé, vino a él Natán el profeta Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Hazme oír gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.