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Versículos bíblicos sobre Holiness

150 versículos · 51 aspectos

Versículos clave

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  1. y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

  2. Hablo humanamente, por causa de la debilidad de vuestra carne; que así como presentasteis vuestros miembros como siervos a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora presentéis vuestros miembros como siervos a la justicia y a la santidad.

  3. Porque cuando erais esclavos del pecado, libres erais de la justicia.

  4. ¿Qué fruto teníais entonces en aquellas cosas de las que ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.

  5. Mas ahora, libertados del pecado, y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santidad, y por fin la vida eterna.

  6. Porque la paga del pecado [es] muerte; mas el don de Dios [es] vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

  7. Por tanto, os ruego hermanos por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, [que es] vuestro servicio racional.

  8. Y no os conforméis a este mundo; mas transformaos por la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál [sea] la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

  9. La noche está avanzada, y el día está por llegar; desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz.

  10. Andemos honestamente, como de día; no en desenfrenos y borracheras; no en lujurias y lascivias, ni en contiendas y envidias.

  11. Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para [satisfacer] los deseos de la carne.

  12. ¿No sabéis que sois templo de Dios, y [que] el Espíritu de Dios mora en vosotros?

  13. Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

  14. Todas las cosas me son lícitas, pero no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna.

  15. Los alimentos son para el vientre, y el vientre para los alimentos; pero tanto al uno como a los otros destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo.

  16. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo [que está] en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

  17. Porque comprados sois por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

  18. Si pues coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

  19. No seáis ofensa, ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios;

  20. No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

  21. ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?

  22. ¿Y qué concierto tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.

  23. Por lo cual salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré,

  24. Y oro a Dios que ninguna cosa mala hagáis; no para que nosotros aparezcamos aprobados, sino para que vosotros hagáis lo que es bueno, aunque nosotros seamos como reprobados.

  25. Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad.