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Versículos bíblicos sobre Beneficence

93 versículos · 1 aspecto

Versículos clave

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  1. Y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y engordará tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.

  2. ni oprimiere a ninguno; al deudor devolviere su prenda, no cometiere robo, diere de su pan al hambriento, y cubriere con ropa al desnudo,

  3. el [que] no diere a usura, ni prestare a interés; de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio de verdad entre hombre y hombre,

  4. en mis estatutos caminare, y guardare mis ordenanzas para hacer rectamente, éste [es] justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor.

  5. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero, y me recogisteis;

  6. [estuve] desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

  7. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?

  8. ¿Y cuándo te vimos extranjero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?

  9. ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y vinimos a ti?

  10. Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo: En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

  11. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

  12. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

  13. fui extranjero, y no me recogisteis; [estuve] desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.

  14. Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o extranjero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?

  15. Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo, en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.

  16. Y en aquellos días, multiplicándose el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que sus viudas eran desatendidas en el ministerio cotidiano.

  17. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.

  18. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes pongamos sobre este trabajo.

  19. Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.

  20. Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar ayuda a los hermanos que habitaban en Judea:

  21. Lo cual también hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.

  22. Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos.

  23. Porque los de Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una contribución para los santos pobres que están en Jerusalén.

  24. Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos partícipes de sus bienes espirituales, deben también ellos servirles en los carnales.

  25. En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.