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circa 930–586 BC

The Divided Kingdom

The kingdom splits into Israel and Judah; prophets warn of judgment as both nations slowly drift into idolatry and exile.

1,722 versículos · 3 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. 2 Reyes 4:24c. 894 a. C.

    Después hizo enalbardar una asna, y dijo al criado: Guía y anda; no detengas por mí tu cabalgar, a menos que yo te lo diga.

  2. 2 Reyes 4:25c. 894 a. C.

    Partió, pues, y vino al varón de Dios al monte Carmelo. Y sucedió que cuando el varón de Dios la vio de lejos, dijo a su criado Giezi: He aquí la sunamita.

  3. 2 Reyes 4:26c. 894 a. C.

    Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y dile: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido? ¿Le va bien a tu hijo? Y ella respondió: Bien.

  4. 2 Reyes 4:27c. 894 a. C.

    Y luego que llegó al varón de Dios en el monte, asió de sus pies. Y se acercó Giezi para quitarla; mas el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma [está] en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me [lo] ha revelado.

  5. 2 Reyes 4:28c. 894 a. C.

    Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo a mi señor? ¿No dije yo: No me Engañes?

  6. 2 Reyes 4:29c. 894 a. C.

    Entonces dijo él a Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas; y pondrás mi bordón sobre el rostro del niño.

  7. 2 Reyes 4:30c. 894 a. C.

    Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Él entonces se levantó y la siguió.

  8. 2 Reyes 4:31c. 894 a. C.

    Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el bordón sobre el rostro del niño, pero no tenía voz ni sentido; y así se había vuelto para encontrar a Eliseo; y se lo declaró, diciendo: El niño no despierta.

  9. 2 Reyes 4:32c. 894 a. C.

    Y cuando Eliseo entró en la casa, he aquí que el niño estaba muerto, tendido sobre su cama.

  10. 2 Reyes 4:33c. 894 a. C.

    Entrando él entonces, cerró la puerta sobre ambos, y oró a Jehová.

  11. 2 Reyes 4:34c. 894 a. C.

    Después subió, y se echó sobre el niño, poniendo su boca sobre su boca, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre sus manos; y se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en calor.

  12. 2 Reyes 4:35c. 894 a. C.

    Volviéndose luego, se paseó por la casa a una parte y a otra, y después subió, y se tendió sobre él; y el niño estornudó siete veces, y abrió sus ojos.

  13. 2 Reyes 4:36c. 894 a. C.

    Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo.

  14. 2 Reyes 4:37c. 894 a. C.

    Y así que ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó a tierra; después tomó su hijo, y salió.

  15. 2 Reyes 4:38c. 894 a. C.

    Y Eliseo se volvió a Gilgal. [Había] entonces una gran hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas [estaban] con él, por lo que dijo a su criado: Pon la olla grande y haz potaje para los hijos de los profetas.

  16. 2 Reyes 4:39c. 894 a. C.

    Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y tomó de ella su manto lleno de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía [lo que era].

  17. 2 Reyes 4:40c. 894 a. C.

    Y lo sirvieron para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, dieron voces, diciendo: ¡Varón de Dios, [hay] muerte en la olla! Y no lo pudieron comer.

  18. 2 Reyes 4:41c. 894 a. C.

    Él entonces dijo: Traed harina. Y [la] esparció en la olla, y dijo: Da de comer a la gente. Y no hubo más mal en la olla.

  19. 2 Reyes 4:42c. 894 a. C.

    Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da a la gente para que coman.

  20. 2 Reyes 4:43c. 894 a. C.

    Y respondió su sirviente: ¿Cómo he de poner esto delante de cien hombres? Pero él volvió a decir: Da a la gente para que coman, porque así dice Jehová: Comerán, y sobrará.

  21. 2 Reyes 4:44c. 894 a. C.

    Entonces él [lo] puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Jehová.

  22. 2 Reyes 5:1c. 894 a. C.

    Naamán, general del ejército del rey de Siria, era un gran varón delante de su señor, y le tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvamento a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, [pero] leproso.

  23. 2 Reyes 5:2c. 894 a. C.

    Y de Siria habían salido cuadrillas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel una muchacha; la cual sirviendo a la esposa de Naamán,

  24. 2 Reyes 5:3c. 894 a. C.

    dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que [está] en Samaria, él lo sanaría de su lepra.

  25. 2 Reyes 5:4c. 894 a. C.

    Y entrando Naamán a su señor, se lo declaró, diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel.