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Jehu
Versículos que mencionan a Jehu
Llamadme, pues, luego, a todos los profetas de Baal, a todos sus siervos y a todos sus sacerdotes; que no falte ninguno, porque tengo un gran sacrificio para Baal; cualquiera que faltare, no vivirá. Esto hacía Jehú con astucia, para destruir a los que honraban a Baal.
Y dijo Jehú: Santificad un día solemne a Baal. Y ellos convocaron.
Y envió Jehú por todo Israel, y vinieron todos los siervos de Baal, que no faltó ninguno que no viniese. Y entraron en el templo de Baal, y el templo de Baal se llenó de cabo a cabo.
Y entró Jehú con Jonadab, hijo de Recab, en el templo de Baal y dijo a los siervos de Baal: Mirad y ved que no haya aquí entre vosotros alguno de los siervos de Jehová, sino sólo los siervos de Baal.
Y cuando ellos entraron para hacer sacrificios y holocaustos, Jehú puso afuera a ochenta hombres y les dijo: Cualquiera que dejare vivo alguno de aquellos hombres que yo he puesto en vuestras manos, su vida será por la vida de él.
Y aconteció que cuando acabó de hacer el holocausto, Jehú dijo a los de la guardia y a los capitanes: Entrad y matadlos; que no escape ninguno. Y los mataron a filo de espada: y los dejaron tendidos los de la guardia y los capitanes, y fueron hasta la ciudad del templo de Baal.
Así extinguió Jehú a Baal de Israel.
Con todo eso Jehú no se apartó de los pecados de Jeroboam, hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel; [es decir], de ir en pos de los becerros de oro que [estaban] en Betel y en Dan.
Y Jehová dijo a Jehú: Por cuanto has hecho bien ejecutando [lo] recto delante de mis ojos, e hiciste a la casa de Acab conforme a todo lo que [estaba] en mi corazón, tus hijos se sentarán en el trono de Israel hasta la cuarta [generación].
Mas Jehú no cuidó de andar en la ley de Jehová, Dios de Israel, con todo su corazón, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, el que había hecho pecar a Israel.
Los demás hechos de Jehú, y todo lo que hizo, y toda su valentía, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
Y durmió Jehú con sus padres, y lo sepultaron en Samaria: y Joacaz su hijo reinó en su lugar.
El tiempo que reinó Jehú sobre Israel en Samaria, [fue] veintiocho años.
En el séptimo año de Jehú comenzó a reinar Joás, y reinó cuarenta años en Jerusalén. El nombre de su madre fue Sibia, de Beerseba.
En el año veintitrés de Joás hijo de Ocozías, rey de Judá, comenzó a reinar Joacaz, hijo de Jehú, sobre Israel en Samaria; [y reinó] diecisiete años.
Entonces Amasías envió embajadores a Joás, hijo de Joacaz hijo de Jehú, rey de Israel, diciendo: Ven, y veámonos de rostro.
Y ésta [fue] la palabra de Jehová que había hablado a Jehú, diciendo: Tus hijos hasta la cuarta [generación] se sentarán en el trono de Israel. Y fue así.
Pero esto venía de Dios, para que Ocozías fuese hollado viniendo a Joram; porque cuando vino, salió con Joram contra Jehú, hijo de Nimsi, al cual Jehová había ungido para que cortase la casa de Acab.
Y aconteció que cuando Jehú ejecutaba juicio contra la casa de Acab, halló a los príncipes de Judá, y a los hijos de los hermanos de Ocozías, que servían a Ocozías, y los mató.
Y buscando a Ocozías, el cual se había escondido en Samaria, lo tomaron, y lo trajeron a Jehú, y lo mataron; y le dieron sepultura, porque dijeron: [Es] hijo de Josafat, el cual buscó a Jehová de todo su corazón. Y la casa de Ocozías no tenía fuerzas para poder retener el reino.
Y Amasías rey de Judá, habiendo tomado consejo, envió a decir a Joás, hijo de Joacaz, hijo de Jehú, rey de Israel: Ven, y veámonos cara a cara.
Y le dijo Jehová: Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo vengaré la sangre de Jezreel sobre la casa de Jehú, y haré cesar el reino de la casa de Israel.