Isaías 44:1-21
1
Ahora pues, oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, a quien yo escogí.
2
Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien yo escogí.
3
Porque yo derramaré aguas sobre el que tiene sed, y ríos sobre la tierra árida; derramaré mi Espíritu sobre tu linaje, y mi bendición sobre tu descendencia;
4
y brotarán [como] entre hierba, como sauces junto a corrientes de aguas.
5
Uno dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob; y otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel.
6
Así dice Jehová el Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo [soy] el primero, y yo [soy] el postrero, y fuera de mí no [hay] Dios.
7
¿Y quién como yo, proclamará y denunciará esto, y lo ordenará por mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.
8
No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde antiguo, y te lo dije? Luego vosotros [sois] mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco [ninguno].
9
Los formadores de imágenes de talla, todos ellos [son] vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos para su confusión [son] testigos, que ellos ni ven ni entienden.
10
¿Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho?
11
He aquí que todos sus compañeros serán avergonzados, porque los artífices mismos [son] hombres. Que se reúnan todos ellos y se pongan de pie; se asombrarán, y serán avergonzados a una.
12
El herrero toma la tenaza, trabaja en las brasas, le da forma con los martillos, y trabaja en ella con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y desfallece.
13
El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en la casa.
14
Corta cedros para sí, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia.
15
De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él.
16
Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, adereza asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Ah! Me he calentado, he visto el fuego;
17
y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se humilla delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque tú eres mi dios.
18
No saben ni entienden; porque sus ojos están cerrados para no ver, y su corazón para no entender.
19
Ninguno reflexiona en su corazón, ni tiene conocimiento o entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí; ¿haré del restante de ello una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?
20
De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es una mentira [lo que tengo] en mi mano derecha?
21
Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, pues que tú mi siervo [eres]: Yo te formé; siervo mío [eres] tú. Oh Israel, yo no me olvidaré de ti.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero
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