1 Reyes 22:23-47
23
Y ahora, he aquí Jehová ha puesto espíritu de mentira en la boca de todos estos tus profetas, y Jehová ha decretado el mal acerca de ti.
24
Pero Sedequías, hijo de Quenaana, se acercó, e hirió a Micaías en la mejilla, diciendo: ¿Por dónde se fue de mí el Espíritu de Jehová para hablarte a ti?
25
Y Micaías respondió: He aquí, tú lo verás en aquel día, cuando te irás metiendo de cámara en cámara para esconderte.
26
Entonces el rey de Israel dijo: Toma a Micaías, y vuélvelo a Amón, gobernador de la ciudad, y a Joás, hijo del rey;
27
y dirás: Así ha dicho el rey: Echad a éste en la cárcel, y mantenedle con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz.
28
Y dijo Micaías: Si llegares a volver en paz, Jehová no ha hablado por mí. En seguida dijo: Oíd, pueblos todos.
29
Subió, pues, el rey de Israel con Josafat, rey de Judá, a Ramot de Galaad.
30
Y el rey de Israel dijo a Josafat: Yo me disfrazaré, y entraré en la batalla; y tú vístete tus vestiduras. Y el rey de Israel se disfrazó y entró en la batalla.
31
Mas el rey de Siria había mandado a sus treinta y dos capitanes de los carros, diciendo: No peleéis ni con grande ni con chico, sino sólo contra el rey de Israel.
32
Y sucedió que cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, dijeron: Ciertamente éste es el rey de Israel, y se desviaron para pelear contra él; pero el rey Josafat dio voces.
33
Viendo entonces los capitanes de los carros que no [era] el rey de Israel, se apartaron de él.
34
Y un hombre disparando su arco a la ventura, hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura; por lo que dijo él a su carretero: Da la vuelta y sácame del campo, pues estoy herido.
35
Mas la batalla había arreciado aquel día, y el rey estuvo en su carro delante de los sirios, y a la tarde murió; y la sangre de la herida corrió hasta el fondo del carro.
36
Y a la puesta del sol salió un pregón por el campamento que decía: ¡Cada uno a su ciudad, y cada cual a su tierra!
37
Murió, pues, el rey, y fue traído a Samaria; y sepultaron al rey en Samaria.
38
Y lavaron el carro en el estanque de Samaria; lavaron también sus armas; y los perros lamieron su sangre, conforme a la palabra de Jehová que había hablado.
39
Los demás hechos de Acab, y todo lo que hizo, y la casa de marfil que construyó, y todas las ciudades que edificó, ¿no [están] escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?
40
Y durmió Acab con sus padres, y Ocozías su hijo reinó en su lugar.
41
Y Josafat hijo de Asa comenzó a reinar sobre Judá en el cuarto año de Acab, rey de Israel.
42
Y [era] Josafat de treinta y cinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veinticinco años en Jerusalén. El nombre de su madre [fue] Azuba, hija de Silhi.
43
Y anduvo en todos los caminos de Asa, su padre, sin declinar de ellos, haciendo lo recto en los ojos de Jehová. Con todo eso, los lugares altos no fueron quitados; [pues] el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.
44
Y Josafat hizo paz con el rey de Israel.
45
Los demás hechos de Josafat, y sus hazañas, y las guerras que hizo, ¿no [están] escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?
46
Barrió también de la tierra al resto de los sodomitas que habían quedado en el tiempo de su padre Asa.
47
No [había] entonces rey en Edom; había gobernador [en lugar] de rey.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero