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Versículos bíblicos sobre Spear
Versículos clave
Y lo vio Finees, hijo de Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, y se levantó de en medio de la congregación, y tomó una lanza en su mano:
Entonces Jehová dijo a Josué: Levanta la lanza que [tienes] en tu mano hacia Hai, porque yo la entregaré en tu mano. Y Josué levantó hacia la ciudad la lanza que en su mano tenía.
Escogieron nuevos dioses, la guerra [estaba] a las puertas: ¿Se veía escudo o lanza entre cuarenta mil en Israel?
Y en toda la tierra de Israel no se hallaba herrero; porque los filisteos habían dicho: Para que los hebreos no hagan espada o lanza.
Y aconteció que en el día de la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguna de la gente que estaba con Saúl y Jonatán, excepto en Saúl y Jonatán su hijo, que las tenían.
El asta de su lanza [era] como un rodillo de telar, y la punta de su lanza [pesaba] seiscientos siclos de hierro; y su escudero iba delante de él.
Otro día aconteció que el espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y profetizaba en medio de su casa. Y David tocaba con su mano como los otros días; y [tenía] Saúl una lanza en su mano.
Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David en la pared. Pero David lo evadió dos veces.
Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared; mas él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y se escapó aquella noche.
David, pues, y Abisai vinieron de noche al pueblo; y he aquí Saúl que estaba tendido durmiendo en la trinchera, y su lanza clavada en tierra a su cabecera; y Abner y el pueblo estaban tendidos alrededor de él.
Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora pues, déjame que lo hiera con la lanza, cosiéndole en la tierra de un golpe, y no segundaré.
Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?
Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o que su día llegue para que muera, o que descendiendo en batalla perezca,
guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Pero toma ahora la lanza que [está] a su cabecera, y la botija del agua, y vámonos.
Y no queriendo él irse, lo hirió Abner con el regatón de la lanza por la quinta [costilla], y le salió la lanza por la espalda, y cayó allí, y murió en aquel mismo sitio. Y todos los que pasaban por aquel lugar donde Asael había caído y muerto, se detenían.
Y respondió Joab: No perderé el tiempo contigo. Y tomando tres dardos en su mano, los clavó en el corazón de Absalón, que aún [estaba] vivo en medio del alcornoque.
E Isbibenob, que [era] de los hijos del gigante, y cuya lanza pesaba trescientos [siclos] de bronce, y que estaba ceñido de una [espada] nueva, trató de matar a David;
Éstos [son] los nombres de los valientes que David tuvo: El tacmonita, que se sentaba en cátedra, principal de los capitanes; éste [era] Adino el eznita, que [blandiendo su lanza] mató a ochocientos hombres en una ocasión.
Y Abisai hermano de Joab, hijo de Sarvia, fue el principal de los tres. Y éste alzó su lanza contra trescientos y los mató, y tuvo renombre entre los tres.
Y en todas las ciudades, [puso] escudos y lanzas. Las fortificó, pues, en gran manera, y Judá y Benjamín le estaban sujetos.
Y el sacerdote Joiada dio a los centuriones las lanzas, paveses y escudos que habían sido del rey David, que [estaban] en la casa de Dios;
Se animó así Ezequías, y edificó todos los muros caídos, e hizo levantar las torres, y otro muro por fuera; fortificó además a Milo [en] la ciudad de David, e hizo muchas espadas y escudos.
Entonces puse por los lugares bajos, detrás del muro, en los lugares altos, puse al pueblo por familias con sus espadas, con sus lanzas, y con sus arcos.
Mas fue que desde aquel día la mitad de los jóvenes trabajaba en la obra, y la otra mitad de ellos tenía lanzas y escudos, y arcos, y corazas; y los príncipes estaban tras toda la casa de Judá.
Contra él suena la aljaba, el hierro de la lanza y de la jabalina;