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Versículos bíblicos sobre Publicans

32 versículos · 19 aspectos

Versículos clave

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  1. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también así los publicanos?

  2. Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los publicanos?

  3. Y pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos; y le dijo: Sígueme. Y él se levantó y le siguió.

  4. Y cuando vieron esto los fariseos, dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?

  5. Felipe, y Bartolomé; Tomás, y Mateo el publicano; Jacobo [hijo] de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo,

  6. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos.

  7. Y si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia, y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

  8. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de [su] padre? Ellos le dijeron: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.

  9. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

  10. Y pasando, vio a Leví [hijo] de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió.

  11. Y aconteció que estando Jesús a la mesa en su casa, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa con Jesús y sus discípulos; porque eran muchos, y le seguían.

  12. Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?

  13. Y él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.

  14. Y después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.

  15. Y Leví le hizo un gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban sentados a la mesa con ellos.

  16. Y todo el pueblo y los publicanos, al oírle, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.

  17. Y se acercaban a Él todos los publicanos y pecadores para oírle.

  18. Y también dijo esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros:

  19. Dos hombres subieron al templo a orar; uno [era] fariseo, y el otro publicano.

  20. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;

  21. ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que poseo.

  22. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni siquiera alzar los ojos al cielo, sino que golpeaba su pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

  23. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.

  24. Y he aquí un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y era rico;

  25. y procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.