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Versículos bíblicos sobre Pilgrims and Strangers

53 versículos · 35 aspectos

Versículos clave

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  1. Y cualquiera que no trae su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

  2. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

  3. Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

  4. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

  5. y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que te mostraré.

  6. Entonces salió de la tierra de los caldeos, y habitó en Harán: y de allí, muerto su padre, Él le trasladó a esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora.

  7. Y no le dio herencia en ella, ni siquiera para asentar un pie; mas le prometió que se la daría en posesión a él, y a su simiente después de él, cuando él aún no tenía hijo.

  8. Porque sabemos que si nuestra casa terrenal, [este] tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en el cielo.

  9. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial;

  10. y si así estamos vestidos, no seremos hallados desnudos.

  11. Porque nosotros que estamos en [este] tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.

  12. Mas el que nos hizo para esto mismo [es] Dios, el cual también nos ha dado las arras del Espíritu.

  13. Por tanto [vivimos] confiados siempre, sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, ausentes estamos del Señor

  14. (porque por fe andamos, no por vista):

  15. Estamos confiados, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes con el Señor.

  16. para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios, sin mancha, en medio de una generación torcida y perversa, en la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

  17. Mas nuestra ciudadanía está en el cielo, de donde también esperamos al Salvador, el Señor Jesucristo;

  18. Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

  19. Poned vuestra mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

  20. Por fe habitó en la tierra prometida como [en] tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa:

  21. Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo artífice y hacedor [es] Dios.

  22. Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido las promesas, sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

  23. Que si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo para volverse.

  24. Pero ahora anhelaban una mejor [patria], esto es, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les había preparado una ciudad.

  25. de los cuales el mundo no era digno; errantes por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.