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Versículos bíblicos sobre Murder

131 versículos · 88 aspectos

Versículos clave

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  1. ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por tu esposa a su esposa, y a él mataste con la espada de los hijos de Amón.

  2. Y los criados de Absalón hicieron con Amnón como Absalón había mandado. Luego se levantaron todos los hijos del rey, y subieron cada uno en su mulo, y huyeron.

  3. Y el rey le dijo: Haz como él ha dicho; mátalo y entiérralo, y quita de mí y de la casa de mi padre la sangre que Joab ha derramado injustamente.

  4. Y Jehová hará tornar su sangre sobre su cabeza; porque él arremetió y dio muerte a espada a dos varones más justos y mejores que él, sin que mi padre David lo supiese; a Abner, hijo de Ner, general del ejército de Israel, y a Amasa, hijo de Jeter, general de ejército de Judá.

  5. Y Baasa, hijo de Ahías, el cual era de la casa de Isacar, conspiró contra él; y lo mató Baasa en Gibetón, que [pertenecía] a los filisteos; porque Nadab y todo Israel tenían sitiado a Gibetón.

  6. vino Zimri, y lo hirió y lo mató, en el año veintisiete de Asa, rey de Judá; y reinó en su lugar.

  7. Entonces ella escribió cartas en nombre de Acab, y las selló con su anillo y las envió a los ancianos y a los principales que [moraban] en su ciudad con Nabot.

  8. Y las cartas que escribió decían así: Proclamad ayuno, y poned a Nabot a la cabecera del pueblo;

  9. y poned a dos hombres hijos de Belial delante de él, que atestigüen contra él, y digan: Tú has blasfemado a Dios y al rey. Y entonces sacadlo, y apedreadlo para que muera.

  10. Vinieron entonces dos hombres perversos, y se sentaron delante de él; y aquellos hombres de Belial atestiguaron contra Nabot delante del pueblo, diciendo: Nabot ha blasfemado a Dios y al rey. Y lo sacaron fuera de la ciudad, y lo apedrearon, y murió.

  11. Y le hablarás diciendo: Así dice Jehová: ¿No mataste, y también has despojado? Y volverás a hablarle, diciendo: Así dice Jehová: En el lugar donde los perros lamieron la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma [sangre].

  12. Entonces arrebató a su primogénito que había de reinar en su lugar, y le sacrificó [en] holocausto sobre el muro. Y hubo grande enojo contra Israel; y se retiraron de él, y se volvieron a [su] tierra.

  13. Entonces le dijo Hazael: ¿Por qué llora mi señor? Y él respondió: Porque sé el mal que has de hacer a los hijos de Israel: a sus fortalezas prenderás fuego, y a sus jóvenes matarás a espada, y estrellarás a sus niños, y abrirás el vientre a sus mujeres encinta.

  14. Y sucedió que al día siguiente tomó un paño grueso y [lo] metió en agua, y [lo] puso sobre el rostro [de Benadad], y murió. Y reinó Hazael en su lugar.

  15. Y volvieron, y se lo dijeron. Y él dijo: Ésta [es] la palabra de Jehová, la cual Él habló por medio de su siervo Elías tisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel.

  16. Y el cadáver de Jezabel será como estiércol sobre la faz de la tierra en la heredad de Jezreel; de manera que nadie pueda decir: Ésta es Jezabel.

  17. Y aconteció que mientras él adoraba en el templo de Nisroc su dios, Adramelec y Sarezer, sus hijos, lo mataron a espada; y huyeron a la tierra de Ararat. Y Esar-hadón su hijo reinó en su lugar.

  18. Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de un extremo a otro: además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese [lo] malo ante los ojos de Jehová.

  19. Vine luego a casa de Semaías hijo de Delaías, hijo de Mehetabel, porque él estaba encerrado; el cual me dijo: Reunámonos en la casa de Dios dentro del templo, y cerremos las puertas del templo, porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte.

  20. A la luz se levanta el matador, mata al pobre y al necesitado, y de noche es como un ladrón.

  21. Cuando demandó la sangre, se acordó de ellos; no se olvidó del clamor de los pobres.

  22. Se sienta al acecho en las aldeas; en los escondrijos mata al inocente; sus ojos están acechando al pobre.

  23. Acecha en oculto, como el león desde su cueva; acecha para arrebatar al pobre; arrebata al pobre trayéndolo a su red.

  24. Se encoge, se agacha, y caen en sus garras muchos desdichados.

  25. Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación; cantará mi lengua tu justicia.