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Versículos bíblicos sobre Miracles Wrought Through Servants of God

158 versículos · 74 aspectos

Versículos clave

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  1. Y cuando yo tocare la trompeta y todos los que [estarán] conmigo; entonces vosotros tocaréis las trompetas alrededor de todo el campamento, y diréis: ¡[La espada de] Jehová, y de Gedeón!

  2. Llegó pues, Gedeón, y los cien hombres que [llevaba] consigo, a las afueras del campamento, al comienzo de la vigilia de la media [noche], cuando acababan de renovar las centinelas; y tocaron las trompetas, y quebraron los cántaros que llevaban en sus manos.

  3. Y los tres escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cántaros tomaron en la mano izquierda las teas, y en la mano derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡La espada de Jehová y de Gedeón!

  4. Y cada uno permaneció en su lugar en derredor del campamento; y todo el ejército [madianita] echó a correr, y huyeron gritando.

  5. Mas los trescientos tocaban las trompetas; y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento. Y el ejército huyó hasta Bet-sita, hacia Zerera, y hasta el término de Abel-mehola en Tabat.

  6. Y el Espíritu de Jehová cayó sobre él, y lo despedazó como quien despedaza un cabrito, [sin tener] nada en su mano; pero no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho.

  7. Y el Espíritu de Jehová cayó sobre él, y descendió a Ascalón, e hirió treinta hombres de ellos; y tomando el despojo, dio las mudas de ropa a los que habían explicado el enigma; y encendido en enojo se fue a casa de su padre.

  8. Y hallando una quijada de asno fresca, extendió la mano y la tomó, e hirió con ella a mil hombres.

  9. Mas Sansón durmió hasta la media noche; y a la media noche se levantó, y tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro, y se fue, y se subió con ellas a la cumbre del monte que está delante de Hebrón.

  10. Y dijo Sansón: Muera yo con los filisteos. Y estribando con [toda su] fuerza, cayó la casa sobre los príncipes, y sobre todo el pueblo que [estaba] en ella. Y fueron muchos más los que de ellos mató al morir, que los que había matado en su vida.

  11. Y Samuel clamó a Jehová; y Jehová dio truenos y aguas en aquel día; y todo el pueblo temió en gran manera a Jehová y a Samuel.

  12. Y sucedió que cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Betel, extendiendo su mano desde el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, de manera que no pudo volverla hacia sí.

  13. Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.

  14. Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues a la faz de Jehová tu Dios, y ores por mí, que mi mano me sea restaurada. Y el varón de Dios oró a la faz de Jehová, y la mano del rey se le restauró, y volvió a ser como antes.

  15. Entonces Elías tisbita, [que era] de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová, el Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.

  16. Porque Jehová, el Dios de Israel, ha dicho así: La tinaja de la harina no escaseará, ni se disminuirá la botija del aceite, hasta aquel día en que Jehová dará lluvia sobre la faz de la tierra.

  17. Entonces ella fue, e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella y su casa, [muchos] días.

  18. Y la tinaja de la harina no escaseó, ni menguó la botija del aceite, conforme a la palabra de Jehová que había dicho por Elías.

  19. Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió.

  20. Tomando luego Elías al niño, lo trajo de la cámara a la casa, y lo dio a su madre, y le dijo Elías: Mira, tu hijo vive.

  21. Y sucedió que cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías, y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú [eres] Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.

  22. Entonces cayó fuego de Jehová, el cual consumió el holocausto, y la leña, y las piedras, y el polvo, y aun lamió las aguas que [estaban] en la zanja.

  23. Entonces Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque se oye el ruido de una grande lluvia.

  24. Y Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo; y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.

  25. Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No [hay] nada. Y él le volvió a decir: Vuelve siete veces.