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Versículos bíblicos sobre Gethsemane
Versículos clave
Levantaos, vamos; he aquí, se acerca el que me entrega.
Y en ese momento, mientras Él aún hablaba, vino Judas, que era uno de los doce, y con él una gran multitud con espadas y palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas y de los ancianos.
Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es, prendedle, y llevadle con seguridad.
Y cuando vino, enseguida se acercó a Él, y le dijo: Maestro, Maestro. Y le besó.
Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron.
Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.
Y cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.
Y Él se apartó de ellos como a un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Y le apareció un ángel del cielo para fortalecerle.
Y estando en agonía, oraba más intensamente; y fue su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Y cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo de tristeza;
y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad que no entréis en tentación.
Y mientras Él aún hablaba, he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y se acercó a Jesús para besarle.
Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?
Y viendo los que estaban con Él lo que estaba por acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada?
Cuando Jesús hubo dicho estas palabras, salió con sus discípulos al otro lado del arroyo de Cedrón, donde había un huerto, en el cual Él entró, y sus discípulos.
Y también Judas, el que le entregaba, conocía aquel lugar; porque Jesús muchas veces se había reunido allí con sus discípulos.