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circa 930–586 BC

The Divided Kingdom

The kingdom splits into Israel and Judah; prophets warn of judgment as both nations slowly drift into idolatry and exile.

1,722 versículos · 3 libros abarcados

Versículos de este periodo

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  1. 2 Reyes 9:21c. 884 a. C.

    Entonces Joram dijo: Unce. Y fue uncido su carro. Y salieron Joram, rey de Israel, y Ocozías, rey de Judá, cada uno en su carro y fueron a encontrar a Jehú, al cual hallaron en la heredad de Nabot de Jezreel.

  2. 2 Reyes 9:22c. 884 a. C.

    Y sucedió que cuando Joram vio a Jehú, dijo: ¿[Hay] paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel, tu madre, y sus muchas hechicerías?

  3. 2 Reyes 9:23c. 884 a. C.

    Entonces Joram volviendo la mano huyó, y dijo a Ocozías: ¡Traición, Ocozías!

  4. 2 Reyes 9:24c. 884 a. C.

    Mas Jehú entesó su arco con toda su fuerza e hirió a Joram entre las espaldas, y la saeta salió por su corazón, y cayó en su carro.

  5. 2 Reyes 9:25c. 884 a. C.

    Dijo luego [Jehú] a Bidcar su capitán: Tómalo y échalo a un cabo de la heredad de Nabot de Jezreel. Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos en pos de Acab su padre Jehová pronunció esta sentencia sobre él, diciendo:

  6. 2 Reyes 9:26c. 884 a. C.

    Ciertamente yo vi ayer la sangre de Nabot y la sangre de sus hijos, dice Jehová; y tengo que darte la paga en esta heredad, dice Jehová. Tómalo, pues, ahora, [y] échalo en la heredad, conforme a la palabra de Jehová.

  7. 2 Reyes 9:27c. 884 a. C.

    Y viendo [esto] Ocozías, rey de Judá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y lo siguió Jehú, diciendo: Herid también a éste en el carro. [Y lo hirieron] a la subida de Gur, junto a Ibleam. Y él huyó a Meguido, y murió allí.

  8. 2 Reyes 9:28c. 884 a. C.

    Y sus siervos lo llevaron en un carro a Jerusalén, y lo sepultaron en su sepulcro con sus padres en la ciudad de David.

  9. 2 Reyes 9:29c. 884 a. C.

    En el undécimo año de Joram, hijo de Acab, comenzó a reinar Ocozías sobre Judá.

  10. 2 Reyes 9:30c. 884 a. C.

    Vino después Jehú a Jezreel: y cuando Jezabel lo oyó, adornó sus ojos y atavió su cabeza, y se asomó por una ventana.

  11. 2 Reyes 9:31c. 884 a. C.

    Y cuando Jehú entraba por la puerta, ella dijo: ¿Le va bien a Zimri, que mató a su señor?

  12. 2 Reyes 9:32c. 884 a. C.

    Entonces él alzó su rostro hacia la ventana y dijo: ¿Quién está conmigo? ¿Quién? Y miraron hacia él dos o tres eunucos.

  13. 2 Reyes 9:33c. 884 a. C.

    Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron abajo; y parte de su sangre salpicó la pared y los caballos; y él la atropelló.

  14. 2 Reyes 9:34c. 884 a. C.

    Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver aquella maldita, y sepultadla, pues es hija de rey.

  15. 2 Reyes 9:35c. 884 a. C.

    Y cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.

  16. 2 Reyes 9:36c. 884 a. C.

    Y volvieron, y se lo dijeron. Y él dijo: Ésta [es] la palabra de Jehová, la cual Él habló por medio de su siervo Elías tisbita, diciendo: En la heredad de Jezreel comerán los perros las carnes de Jezabel.

  17. 2 Reyes 9:37c. 884 a. C.

    Y el cadáver de Jezabel será como estiércol sobre la faz de la tierra en la heredad de Jezreel; de manera que nadie pueda decir: Ésta es Jezabel.

  18. Y tenía Acab en Samaria setenta hijos; y escribió cartas Jehú, y las envió a Samaria a los principales de Jezreel, a los ancianos y a los ayos [de los hijos] de Acab, diciendo:

  19. Presto que lleguen estas cartas a vosotros, siendo que [tenéis] los hijos de vuestro señor, y que [tenéis] carros y gente de a caballo, la ciudad fortificada, y las armas,

  20. mirad cuál es el mejor y el más recto de los hijos de vuestro señor y ponedlo en el trono de su padre, y pelead por la casa de vuestro señor.

  21. Mas ellos tuvieron gran temor, y dijeron: He aquí dos reyes no pudieron resistirle, ¿cómo le resistiremos nosotros?

  22. Y el mayordomo, y el presidente de la ciudad, y los ancianos, y los ayos [de los hijos], enviaron a decir a Jehú: Siervos tuyos somos, y haremos todo lo que nos mandares; no elegiremos por rey a ninguno; tú harás [lo que] bien te pareciere.

  23. Él entonces les escribió la segunda vez diciendo: Si [sois] míos, y queréis obedecerme, tomad las cabezas de los varones hijos de vuestro señor, y venid mañana a estas horas a mí a Jezreel. Y los hijos del rey, setenta varones, [estaban] con los principales de la ciudad, que los criaban.

  24. Y sucedió que cuando la carta llegó a ellos, tomaron a los hijos del rey y degollaron a los setenta varones, y pusieron sus cabezas en canastas y se las enviaron a Jezreel.

  25. Y vino un mensajero que le dio las nuevas, diciendo: Han traído las cabezas de los hijos del rey. Y él le dijo: Ponedlas en dos montones a la entrada de la puerta hasta la mañana.