God
Versículos que mencionan a God
Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas; quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.
Antes que vuestras ollas sientan las espinas, así vivos, así airados, los arrebatará Él con tempestad.
Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay recompensa para el justo; ciertamente hay un Dios que juzga en la tierra.
«Al Músico principal: sobre No destruyas: Mictam de David, cuando envió Saúl, y guardaron la casa para matarlo» Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; ponme a salvo de los que contra mí se levantan.
Porque he aquí están acechando mi vida; se han juntado contra mí poderosos, no por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.
Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para castigar a todas las naciones; no tengas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah)
Mas tú, oh Jehová, te reirás de ellos, te burlarás de todas las gentes.
A causa de su fuerza, esperaré yo en ti; porque Dios es mi defensa.
El Dios de mi misericordia irá delante de mí: Dios perimitirá que yo vea en mis enemigos mi deseo.
No los mates, para que mi pueblo no se olvide; Dispérsalos con tu poder, y abátelos, oh Jehová, escudo nuestro,
Acábalos con furor, acábalos, y dejen de ser; y sepan que Dios domina en Jacob hasta los confines de la tierra. (Selah)
Pero yo cantaré de tu poder, y alabaré de mañana tu misericordia: Porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
Fortaleza mía, a ti cantaré; porque tú eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia.
«Al Músico principal; sobre Susan-edut: Mictam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, e hirió de Edom en el valle de la Sal a doce mil» Oh Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado; ¡vuélvete a nosotros!
Hiciste temblar la tierra, la abriste; sana sus roturas, porque titubea.
Has hecho ver a tu pueblo duras cosas; nos hiciste beber el vino de aturdimiento.
Has dado bandera a los que te temen, que desplieguen por causa de la verdad. (Selah)
Para que sean librados tus amados, salva con tu diestra, y óyeme.
Dios ha hablado en su santuario: Yo me alegraré; repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.
Moab, es la vasija en que me lavo; sobre Edom echaré mi zapato: Haz júbilo a causa de mí, oh Filistea.
Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
En Dios haremos proezas; y Él hollará a nuestros enemigos.
«Al Músico principal: sobre Neginot: Salmo de David» Oye, oh Dios, mi clamor; atiende mi oración.
Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare: Llévame a la peña más alta que yo.
Porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo.